Energía

España es ya el primer inversor extranjero en energías renovables de EE UU

Las empresas españolas de energías renovables intensifican día a día su apuesta por Estados Unidos, hasta el punto de haberse convertido ya en el mayor inversor extranjero en el sector. El consenso político en ese país y la amplitud del mercado garantizan la continuidad de la apuesta.

Por una vez, España se encuentra situada en la primera fila de una revolución tecnológica. Después de llegar con años o incluso décadas de retraso a la irrupción del vapor, el petróleo o la era de la información, el país se sitúa como referente mundial en la última revolución: la de las energías renovables. Y lo hace, además, con una clara incidencia directa sobre el principal mercado y líder tecnológico del mundo: el de Estados Unidos. El presidente de la Cámara de Comercio de EE UU en España, Jaime Malet, es contundente: 'España es ya el primer inversor extranjero en el sector de energías renovables de Estados Unidos'. La apuesta de las empresas españolas del sector por el principal mercado del mundo se basa en su potencial de desarrollo y, según Malet, 'en su capacidad para conformar el estándar energético del futuro'.

Los ejemplos de la presencia española en el mercado de renovables estadounidense hablan por sí mismos: Gamesa es el cuarto productor de aereogeneradores, Acciona dispone de dos parques eólicos, Iberdrola ha comprado Comunity Energy y PPM a través de Scottish Power, Abengoa es líder en biocombustibles y construirá la mayor instalación solar del mundo en Phoenix (Arizona). Hace dos semanas se celebró en Washington el tercer congreso mundial de energías renovables, un evento cuya próxima sede podría estar en España.

Poco antes, una delegación española encabezada por el secretario de Estado de Turismo y Comercio, Pedro Mejía y el secretario general de Energía, Ignasi Nieto, viajó por EE UU en busca de nuevas oportunidades.

La representación del sector privado español fue copiosa, con dirigentes de Abengoa, Acciona, Elecnor, Endesa, Gamesa, Iberdrola Renovables, Isofotón, Isolux, Siliken, Solaria e Unión Fenosa, además de los presidentes de la Asociación de Productores de Energías Renovables, José María González Vélez, y de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España.

Malet considera que hay cerca de 100 empresas españolas que podrían buscar un hueco en este mercado. A su juicio, el examen del mapa resulta fundamental: 'Hay que localizarse en Estados con opinión pública y legislación favorable. Es el caso de California, Texas, Iowa, Minnessotta o Colorado'. Hasta 27 Estados se han comprometido a que en 2020 el 20% de su generación energética provenga de fuentes renovables.

Los incentivos fiscales a la inversión en el sector de las renovables seguirán siendo jugosos. Los conocidos PCT (créditos fiscales a la producción) 'se renovarán este año', explica Malet, 'de modo que se espera un marco estable hasta 2014'.

Apuesta del próximo Ejecutivo federal

Al igual que en otros muchos aspectos, los dos cuatrienios de gestión de George Bush tienen visos de convertirse en un paréntesis en la política de lucha contra el cambio climático. La Administración Bush se ha negado a ratificar el Protocolo de Kioto, pero nadie duda de que el próximo inquilino de la Casa Blanca apostará de forma mucho más clara por las energías renovables. El Partido Demócrata siempre se ha mostrado más sensible al calentamiento global, sobre el que sus dos posibles candidatos (algo más Barak Obama que Hillary Clinton) son muy proactivos. Pero incluso el candidato republicano, John McCain, es un reconocido medioambientalista. Además del control de emisiones, pesa entre los políticos la posibilidad de reducir la dependencia del petróleo de terceros países.