Tormenta en los mercados

Fuerte corrección de la banca por el temor a nuevas víctimas

El sector financiero vivió ayer un nuevo lunes negro. El colapso de Bear Stearns, la quinta entidad de EE UU, disparó los rumores de que otros bancos podrían tener problemas de liquidez similares. Este temor hundió las cotizaciones, en una jornada en la que las caídas en Bolsa oscilaron entre el 3% y el 15%.

Temor a un efecto dominó dentro del sector financiero. La quiebra de Bear Stearns, que será adquirido por JPMorgan a un precio de saldo como una solución de emergencia ante sus persistentes problemas de liquidez, propagó ayer el nerviosismo entre los inversores y acentuó la sequía de fondos en los mercados crediticios. El mercado sospecha ahora que Bear Stearns no será la última víctima de esta crisis (los rumores apuntaban ayer a otro de los grandes de Wall Street, Lehman Brothers) y desconfía de la capacidad de maniobra de las entidades para capear estas turbulencias que duran ya más de seis meses.

Estas dudas hundieron ayer las cotizaciones del sector bancario en todo el mundo. Los más castigados fueron los estadounidenses. Bear Stearns se desplomó un 83,97%, mientras que las acciones de Lehman Brothers, otra de las entidades que se encuentra en el ojo del huracán, se depreciaron un 19,13%. Citi también sufrió un recorte del 5,86% y Merrill Lynch, del 5,36%.

'El riesgo sistémico aumenta. El mercado teme que se produzca un contagio y no se libre nadie. Se trata de un problema de liquidez', explica Diego Barrón, analista de Fortis.

Esta semana, además, será decisiva ya que algunas de las principales entidades financieras de EE UU publican sus resultados trimestrales y los inversores no descartan que estas cuentas destapen nuevas sorpresas negativas. 'Buena parte del impacto ya está recogido en los precios. Pero es necesario que regrese la confianza', afirma Manuel Montesinos, gestor de Riva y García. Este experto añade que 'si la situación no fuera de tanto estrés se podría reconducir; ahora está todo exagerado y acceso a la liquidez se ha reducido mucho'.

En Europa, la banca no logró escapar de las ventas. El índice Euro Stoxx que engloba a las principales entidades registró una caída del 6,1%, la más elevada desde los atentados del 11-S en EE UU, cuando hace siete años este indicador perdió de golpe un 8,6%.

El suizo UBS lideró los descensos, con un recorte del 13,85%. El británico HBOS cedió un 12,78%, lo que sitúa el precio de sus acciones en mínimos históricos, mientras que la entidad gala Natixis, otra de las afectadas por la crisis subprime, bajó un 9,37%.

La banca española aguantó mejor el tipo y cerró con las pérdidas más moderadas de toda Europa. BBVA se dejó un 3,03% y Santander, un 2,95%. Entre las entidades de tamaño mediano, Banesto fue el peor parado con un retroceso del 3,25%, seguido de Bankinter, que retrocedió un 3,23%.

'Las cotizaciones ya habían sufrido mucho, sobre todo Santander y BBVA, por el efecto contagio. Además, se considera que su situación financiera es mejor que la de sus competidores', explica Julián Coca, analista de renta variable de Inversis Banco. Aún así, recomienda prudencia y asegura que lo más aconsejable es mantener, al menos de momento, al sector financiero en stand by.

Dudas

Beneficio: Los analistas han comenzado a revisar a la baja las previsiones de beneficio para los próximos años.

Liquidez: El colapso de los mercados crediticios ha obligado a los bancos centrales a prestar fondos para garantizar la liquidez.

Desconfianza: Las entidades desconfían unas de otras, lo que ha derivado en la parálisis del mercado interbancario.