Tubulencias financieras

Bush alerta contra la intervención excesiva del Gobierno en la economía

El presidente de EEUU, George W. Bush, señaló hoy que el Gobierno debe evitar ir demasiado lejos en su afán por enmendar la economía, al alertar que "una de las peores cosas que se pueden hacer es una corrección excesiva".

Los demócratas, mientras tanto, criticaron que el inquilino de la Casa Blanca confíe en la falta de acción para corregir el problema.

Bush insistió en su discurso radiofónico semanal en que el programa de estímulo fiscal aprobado recientemente, que pondrá unos 150.000 millones de dólares en los bolsillos de los contribuyentes, debería de insuflar aliento en la economía para el segundo trimestre del año y tener un impacto todavía más visible en el tercero.

A pesar de eso, advirtió contra un exceso de acción, sobre todo para enmendar la grave crisis en el sector hipotecario.

"Si decidiésemos perseguir algunas de las soluciones gubernamentales que escuchamos en Washington, agravaríamos un problema complicado y acabaríamos dañando a más propietarios de los que ayudamos", afirmó en su alocución semanal.

La economía ha superado a la guerra de Irak como la principal preocupación de los votantes en el actual año electoral, ante las pérdidas de empleos, el incremento de los precios del petróleo, la crisis crediticia y las turbulencias en Wall Street.

"Podemos estar seguros de que a largo plazo nuestra economía seguirá creciendo, pero a corto plazo está claro que el crecimiento se ha desacelerado", afirmó.

Los demócratas, por su parte, apuntaron que tratarán de impulsar la economía con medidas destinadas a ayudar al sector inmobiliario, así como con una mayor eficiencia energética y energías renovables.

"El presidente sigue tratando de convencerse a sí mismo de que la falta de acción es la cura para todos los problemas conómicos que sufren los esforzados trabajadores estadounidenses", dijo el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, en un comunicado.

"Pero los demócratas saben que la política de esperar y ver no es una estrategia responsable para una economía que está al borde de la recesión", añadió.

Bush se opone a algunas de las medidas a debate en el Congreso para ayudar al sector inmobiliario porque cree que inflarían artificialmente los precios.

"Muchas parejas jóvenes que intentan adquirir su primera vivienda se han quedado al margen del mercado debido a unos precios inflados", afirmó el presidente.

"El mercado está ahora en el proceso de corregirse a sí mismo y el aplazar esa corrección sólo prolongaría el problema", afirmó.