Rebote en los mercados

Un salvavidas para sólo una parte del mercado de la deuda

El inversor insufla confianza en los bonos municipales, pero refuerza las dudas sobre el resto del sector

Un salvavidas para sólo una parte del mercado de la deuda
Un salvavidas para sólo una parte del mercado de la deuda

Las altas autoridades de EE UU se han puesto manos a la obra para echar una mano en la actual crisis del crédito. Ben Bernanke baja tipos y la Casa Blanca une a los bancos para que ofrezcan planes de refinanciación a quienes están atrapados por sus hipotecas y moratorias a quienes vayan a ser embargados. Ayer una autoridad de facto, Warren Buffett, saltó a la arena con un plan que, según él mismo, no le va a llevar a las puertas del cielo porque, independientemente de que sea una oportunidad para aliviar la crisis, para él, es una decisión económica.

En una entrevista en la CNBC, Buffett explicó ayer por la mañana que ha hecho pública una oferta a las aseguradoras de bonos -monolines-, MBIA, Ambac y FGIC, para asumir la responsabilidad de las deudas municipales de sus carteras. Lo haría con un segundo nivel de seguro sobre estos bonos, valorados en 800.000 millones de dólares. Una de ellas ya ha rechazado la oferta y las otras dos no le han dado respuesta. El inversor no quiso decir quién le dio la negativa y admitió 'que no corrían hacia la puerta para darle la bienvenida'.

La revelación del plan que pondría a salvo este mercado de deuda libre de impuestos es crítica para la financiación de los municipios de EE UU, y dio alas a los mercados. Las Bolsas han estado preocupadas por la posibilidad de que las agencias de crédito retiren a sus aseguradoras la triple A, básica para su negocio. S&P, Fitch y Moody's tienen a estos negocios bajo lupa. La rebaja tendría un efecto dominó, pues la pérdida de valor intrínseca a un menor rating afectaría a activos por 2,4 billones de dólares (1,65 billones de euros).

'No estoy seguro de que haya algo que pueda ayudar a los CDO'

Pero la eventual rebaja de las agencias se debe no a los bonos municipales, relativamente seguros y transparentes, sino a que una parte de la nueva cartera de estas entidades está formada por tóxicos CDO apoyados en deuda hipotecaria de calidad incierta. Pero e riesgo de estos CDO, las pérdidas a las que ya han hecho frente las aseguradoras y la rebaja de su ratio de solvencia por debajo de los mínimos establecidos se extiende a todo lo que aseguran con su nota de triple A.

Si eso ocurre, los municipios no tendrían más remedio que, a la larga, subir impuestos en momentos de intensa preocupación por la salud económica del país. Los bancos tendrán que ajustar a la baja de nuevo los valores de sus CDO y apuntarse nuevas pérdidas.

El plan de Buffett no es tanto un plan de ayuda como una red de emergencia, una suerte de cortafuegos. æpermil;l, de paso se hace con una jugosa cartera para un negocio más que rentable y más o menos seguro. Eric Dinallo, el superintendente de seguros del estado de Nueva York, está muy preocupado por el futuro de los cruciales bonos municipales.

El sector financiero, así, descuenta que habrá un rescate (no está claro a cargo de quién), y respiró medio aliviado ayer porque la apuesta del llamado Oráculo de Omaha permite pensar que no todo está perdido en el mercado crediticio y se manda el mensaje de que hay distintas calidades en este segmento, algo que puede hacer más viable un eventual rescate. 'Si Warren Buffett no está preocupado' decía Michael Farr, gestor de Farr, Miller & Washington a The Wall Street Journal, 'los inversores pueden pensar, '¡hey!, a lo mejor yo tampoco debería estarlo'.

Pero es fácil imaginar por qué nadie ha dado el sí a Buffett. Si las aseguradoras se deshacen de esta cartera, se quedan sólo con la caja negra que son los CDO. Si nadie las capitaliza (como intenta Dinallo, negociando con la gran banca para ello) es difícil que salgan de la crisis. Buffett explicaba que estas aseguradoras aún tendrían una capitalización sustancial en los libros. ¿Hasta qué punto? El inversor decía que no se podía estar seguro de la profundidad del problema que representan los CDO. 'Mi plan no hace nada por ellos pero no estoy seguro de que se pueda hacer algo', sentenció. Parece que ayer, el mercado no oyó o no quiso oír ese comentario.

Alertó en 2002 sobre los derivados crediticios

George Soros, Alan Greenspan, Bill Gates, algunos analistas de internet en la burbuja... la lista de personas capaces de mover la Bolsa sólo abriendo la boca es corta -si se descuenta a los Jérôme Kerviel-, y Buffett es una. El Oráculo de Omaha acostumbra a contar las verdades del barquero; su ascendente procede tanto de su colosal fortuna -36.000 millones de euros- como de su capacidad de anticipación. En 2002 llamó a ahora denostados derivados de crédito 'armas de destrucción masiva', y poco antes había dicho no invertir en tecnología porque no entendía. Su sociedad de cartera es Berkshire Hathaway, y ha rentado un 2.870% desde 1988. Y no es la primera vez que ejerce de caballero blanco de Wall Street, pues en 1991 tomó el control de Salomon Brothers, líder del mercado que había cometido ilegalidades en operaciones de deuda.

Los expertos evalúan la sesión

Agustín Garmendia. Norbolsa.

'El momento actual es delicado y existe poca visibilidad, pero las medidas de choque tomadas en EE UU ayudarán a la economía americana a pasar el bache. En Europa los entornos macroeconómicos son más estables y la decisión del BCE de mantener los tipos implica que cree en la propia evolución de la economía europea. Si se confirman unos resultados positivos, en un entorno de tipos a la baja y con la inflación moderándose la visión de Norbolsa es moderadamente optimista'. La firma obtuvo un beneficio neto de 5,4 millones de euros en 2007.

Alicia Jiménez. Self Trade.

'La intención de Warren Buffett es lo que cuenta para el mercado porque si de algo sabe es de seguros. Lo primero que descuentan los inversores es que tiene posibilidades de ganar dinero. Gracias al aseguramiento de estas emisiones se puede evitar la rebaja de rating de las aseguradoras de bonos y un contagio a todo el sector financiero. Es una cuestión de recuperar la confianza y el día que el mercado se ponga simplemente neutral con el sector financiero el rebote va a ser espectacular por su elevado peso en los índices'.

Carlos Llorente. Finanduero.

'No ha cambiado nada a nivel fundamental. El mercado ha superado sin mucho volumen unos niveles psicológicos de resistencia y eso ha pasado en toda Europa; cada uno con su nivel de ruptura. El repunte es absolutamente especulativo. El Ibex puede llegar hasta 13.500 puntos, aunque a ese nivel hay grandes probabilidades de que empiece a salir dinero del mercado otra vez. Las declaraciones de Warren Buffet, ofreciéndose a respaldar las monolines ayudan porque es alguien que tiene información de primera mano y eso da tranquilidad al mercado'.

Fernando Espinosa. Interbrokers.

'Hay que vigilar el nivel de cierre de 12.800 puntos. Parece que el mercado se está haciendo inmune a las malas noticias y que no quiere caer más. A juzgar por los posicionamientos largos alcistas en futuros de las grandes casas de inversión, parece que lo peor puede haber pasado ya y que este sea un buen momento para entrar. Hay en este momento valores de poco riesgo, como Telefónica, Repsol o BBVA, que están algo retrasados. Es el momento de entrar, pero saliendo inmediatamente si el Ibex termina una sesión por debajo de 12.800'.

J. J. Fernández-Figares. Link Securities.

'La noticia es buena. De momento aplaza el miedo a que las aseguradoras de bonos tengan problemas gordos que arrastren al resto del sector financiero. La llegada de Buffett da seguridad pero no será hasta que el mercado residencial toque fondo que pase lo peor. Los bancos están provisionando lo que han perdido pero si la vivienda sigue cayendo las provisiones aumentarán. Es posible que el Ibex entre en una fase lateral entre los 12.600 y los 13.600 hasta que se aclare la situación. Eso siempre que no tengamos sorpresas negativas'.