5d Inversión

Valores para refugiarse durante la tormenta bursátil

Los expertos creen que puede ser rentable elaborar carteras de valores castigados por la crisis si la meta del inversor es el largo plazo

Valores para refugiarse durante la tormenta bursátil
Valores para refugiarse durante la tormenta bursátil

¿Es posible aprovechar los fuertes descensos que afectan desde hace semanas a casi todos los valores, incluido el Ibex que cae un 14,80% en el año, para tomar posiciones en renta variable? Las respuestas de los expertos son mesuradas, no muestran un gran entusiasmo sobre las posibilidades que se abren a los inversores, pero contienen unas pautas para actuar en una etapa como la actual llena de incertidumbres macroeconómicas y financieras.

Señalan que el inversor debe tener en cuenta en primer lugar el riesgo que está dispuesto a asumir. Siempre es un factor básico, pero toma más relevancia en etapas de grandes fluctuaciones de las cotizaciones, cuando los mercados son muy sensibles a datos de inflación, resultados empresariales, hipotecas basura, índices de confianza o a cualquier tipo de noticias.

Con este panorama que se puede alargar durante meses, analistas y gestores reiteran un mensaje: el riesgo es muy elevado para quien opte ahora por comprar renta variable con un objetivo a corto plazo. 'El mercado bursátil está débil y sin definición, y lo seguirá estando mientras no encuentre datos positivos en los que asentarse. Y por ahora las noticias negativas son las más numerosas', señala Antonio López, de Fortis. Añade otras reflexiones para las personas que crean que pueden subirse y apearse con éxito y rapidez de la montaña rusa en que se han convertido las Bolsas. Señala que, aunque sea posible ganar dinero, algunos gestores profesionales están cosechando fuertes pérdidas, por lo que las posibilidades del inversor minorista son más reducidas.

En esta línea, Pablo Harguindey, de Banco Madrid, manifiesta que todavía no ve el panorama bursátil despejado y que se están produciendo ventas muy agresivas de acciones. Añade que estas decisiones pueden conllevar correcciones adicionales para un Ibex que ha exhibido su fragilidad al perder esta semana el soporte de los 13.600 puntos.

Una muestra de la preocupación de las entidades asesoras por la inestabilidad de los mercados es el cambio que se está registrando en la forma de abordar su trabajo. 'Antes nuestro comité de mercado se reunía cada trimestre y ahora lo hace cada semana con el fin de revisar las carteras recomendadas que ya no pueden ser tan estáticas como hace pocos meses', subraya Harguindey.

¿Se debe llegar por tanto a la conclusión que no se presentan oportunidades atractivas en renta variable? Pese a la extrema cautela con la que actúan, los expertos creen que sí es posible invertir, pero con un horizonte temporal amplio y unos criterios de selección muy precisos.

'Si el objetivo de la cartera es a dos o tres años, éste puede ser un buen momento para comprar acciones de determinadas empresas', señala Antonio López. También Arancha Mínguez, subdirectora de Consulnor, manifiesta que tras 'las recientes caídas podemos encontrar oportunidades para los inversores que, pudiendo soportar alta volatilidad, deseen ir construyendo una cartera a medio-largo plazo'.

En este contexto, desde Banco Madrid se está recomendado dar más prioridad a la liquidez, sin que eso suponga vender sin criterio o dejándose llevar por el pánico. La liquidez permite, por un lado, que el inversor duerma más tranquilo y, asimismo, contar con capacidad financiera para volver a tomar posiciones en Bolsa, ya sea ahora si se trata de constituir patrimonios planteados a largo plazo, o en unos meses si se prefiere esperar, por ejemplo, a conocer los resultados empresariales del primer trimestre.

Esa es otra posibilidad que se apunta, y más si el horizonte de las compras es menos extenso, del orden de un año. Cuando esté avanzado este semestre se conocerá con más detalle el efecto en las cuentas de las compañías de la crisis financiera, la desaceleración económica y del consumo. Los analistas consideran que los datos de las compañías españolas del primer trimestre de este año van a ser más relevantes que el cierre de 2007 para el que en principio no se prevén sorpresas desagradables.

El riesgo cero no existe

Asumiendo que el riesgo cero no existe ni cuando la Bolsa es una plácida balsa, los expertos citan los valores que actualmente son sus preferidos. Desde UBS se plantea que es posible invertir en España pese a los problemas económicos que se vislumbran. Se señala que, aunque las pobres perspectivas macroeconómicas empujan a rebajar las recomendaciones de la mayor parte de las empresas, comienzan a verse valoraciones atractivas en empresas como FCC, OHL, Ebro Puleva, Cintra y Sol Meliá.

También les gustan algunos valores que consideran que han sido penalizados excesivamente. De ese colectivo citan a Indra, Clínica Baviera, Dinamia, Prosegur y Criteria.

Sin nombrar valores concretos, William Davies, director de renta variable europea de Threadneedle, destaca que si es preciso se puede entrar en Bolsa, pero con unas pautas muy concretas. 'Los mercados y los valores han caído desde los récords en los que estaban situados, con lo que se abren excelentes oportunidades. Sin embargo, hay que estar preparados por su la volatilidad continúa a corto plazo'.

En su opinión, ya no es el momento de apostar por valores aunque presenten crecimientos de sus beneficios o que parezcan baratos en base a resultados anteriores, porque pueden decepcionar. 'Es cada vez más importante la visibilidad y persistencia de las ganancias de cara a un entorno económico menos seguro y robusto'.

Para Antonio López, en una cartera a largo plazo se podría incluir bancos españoles, Repsol y Azkoyen, entre otras acciones. Y en Ahorro Corporación se cita a Telefónica, que ha sufrido una castigo excesivo, aunque se confirmase un escenario de crisis. En Consulnor también gusta Telefónica, así como BBVA, Repsol, Ferrovial e Indra.

En general, los expertos prefieren blue chips como Santander y BBVA, por estar más diversificados que los bancos medianos, Telefónica y Repsol. Se incluyen algunas constructoras (ACS, FCC y Ferrovial), y valores medianos como Mapfre. Y se añade que se puede empezar ya a comprar acciones de empresas industriales y farmacéuticas.

Enagás y REE, valores refugio

En momentos de crisis el interés por empresas como Enagás, REE o Cintra que cuentan con ingresos recurrentes es más elevado. No son opciones para conseguir grandes revalorizaciones, caen en el año básicamente por la salida de institucionales extranjeros, pero ofrecen una rentabilidad asegurada. Además ahora tanto Enagás como REE van a contar con un marco de actuación que les dará estabilidad en sus retribuciones para un plazo de cuatro años. El real decreto que fijará el de la empresa gasista está a punto de superar el trámite del Consejo de Estado para pasar al Consejo de Ministros, previsiblemente antes de las elecciones. En él se fija una tasa de retorno de la inversión del 7,5%, con ajustes periódicos en esos cuatro años pero sin cambios de criterios. Otro dato a su favor es que el plan de inversiones se elevará a 9.000 millones de euros; y a más inversiones, más ingresos asegurados.

Invertir al calor de las operaciones corporativas

El alza de valores que podrían ser opados u objetos de otras operaciones corporativas son innegables. En las últimas semanas se ha comprobado el impacto en Iberdrola, Gas Natural y Fenosa, así como en Colonial y Astroc, aunque también han sufrido significativas caídas. Al otro lado del Atlántico se está produciendo un caso espectacular: Yahoo sube más de 50% desde que Microsoft anunció su intención de lanzarle una opa. No obstante, los analistas destacan que no es tan fácil para los minoritarios beneficiarse de estos movimientos, ya que se trata de una estrategia especulativa. Es posible obtener fuertes rendimientos aunque haya que esperar meses, como en Endesa, pero también se asume un riesgo no despreciable. Además hay que diferenciar si se trata de rumores, aunque tengan una sólida base, o de ofertas ya lanzadas. En el primer caso, el efecto subida suele afectar a varios valores del sector porque las noticias son más difusas, pero con elevada volatilidad. Pero hay más: en todos los escenarios es posible que las ofertas al final no se materialicen, como se ha visto en Iberia, lo que se traduce en caídas muy importantes.

Dónde y por qué

Empresas con perfil defensivo por la diversificación de sus negocios -como algunas constructoras y bancos- y menor dependencia a la reducción del consumo (es el caso de las operadoras telefónicas). Y en general empresas con elevada capitalización.

Elevada rentabilidad por dividendos, pero teniendo en cuenta que no peligren por la crisis financiera. Los expertos no prevén que las empresas del Ibex se vean obligadas a cambiar la remuneración a sus accionistas.

Valoraciones baratas. Medidas por el PER (relación entre beneficio y cotización), las valoraciones de algunas empresas del Ibex caen este año (ver cuadro). Es un factor importante a tener en cuenta para incluirlas en la cartera, aunque se aconseja que no sea el único motivo de selección.