Precios de transferencia

El alto coste de las operaciones vinculadas las claves

Las empresas reconocen problemas de gestión financiera

El 85% de las multinacionales cree que los precios de transferencia, lo que durante años en España se ha conocido como reglas de valoración de las operaciones vinculadas, suponen un riesgo cada vez mayor en la gestión financiera de su negocio. Entre otras cosas, porque los requisitos que deben cumplir en esta materia para elaborar sus informes financieros y estar a bien con la normativa en vigor son cada vez más complejos. Al tiempo, para más de la mitad de las empresas (53%) esto ha supuesto un aumento en sus costes.

Como así refleja la Encuesta Global sobre Precios de Transferencia 2007 que acaba de elaborar Ernst & Young y que recoge la opinión de 850 multinacionales de 24 países, esta percepción se mueve como una ola por todo el planeta. En la actualidad, ya hay 36 países con reglamentación efectiva en precios de transferencia y se espera que China, Irlanda y Rusia se incorporen en breve. Pero son las empresas que deben rendir cuentas al supervisor estadounidense (SEC) las que declaran en mayor proporción el aumento de los costes por los precios de transferencia. Y ello por la nueva interpretación que la autoridad contable de EE UU (FASB) ha dado a la norma 48 y que ha entrado en vigor en enero de este año.

El estudio refleja que en todo el mundo son las 'telecos', las farmacéuticas y las biotecnológicas las que declaran que esta materia es el factor de riesgo financiero más relevante para su organización.

La experiencia española

En España, esta materia ha vivido su cambio más importante con la Ley para la Prevención del Fraude Fiscal en vigor desde diciembre de 2006. Esta norma estableció que toda operación vinculada debe declararse por su valor de mercado. Aún está sin publicar el reglamento que establecerá, entre otros, las obligaciones documentales a las que tendrán que hacer frente las sociedades.

Quizá por eso, el estudio de Ernst & Young refleja que los precios de transferencia preocupan a futuro. Así, el 84% de las empresas encuestadas en España señala que esta cuestión será crítica en los próximos dos años, una preocupación superior a la media de Europa (42%) y a la del mundo (39%).

La coordinación con aduanas

Otra cuestión que también esta resultado conflictiva se deriva de las relaciones entre autoridades fiscales y aduanas. El estudio revela que un número significativo de ajustes de precios realizados por las autoridades tributarias no se ha correspondido con un ajuste de precios en aduanas y en ambos casos se ha declarado el mismo.

Junto a la falta de coordinación entre ambas autoridades, lo que según el estudio ha incrementado la complejidad del cumplimiento de la normativa, también destaca la falta de previsión de las empresas. Sólo la mitad de las multinacionales coordina la información de aduanas y precios de transferencia después de una transacción. 'Esto es sorprendente, dado que la tercera parte de las matrices que respondieron la encuesta dijeron que durante una inspección de precios de transferencia las autoridades fiscales sí intercambiaron información', explica John Hobster, responsable de cuentas globales de Ernst & Young en Precios de Transferencia.

Las claves

Qué son. Precios de transferencia es la traducción al español de transfer pricing, que es como en el mundo sajón se conocen las reglas para valorar a mercado las operaciones vinculadas.

Para qué sirven. Tienen una finalidad antielusiva. La autoridad fiscal busca con ellos evitar que las sociedades declaren operaciones, por ejemplo entre la matriz y sus filiales, por importes superiores o inferiores a su conveniencia.

A qué empresas afectan. A todas las sociedades. La normativa obliga a cualquier sociedad, aunque no por igual según su tamaño, a valorar a mercado toda operación vinculada.

La normativa básica. En España, el impuesto de sociedades, el reglamento sobre precios de transferencia aún sin aprobar, la ley de fraude, las normas contables y las directrices de la OCDE.