Ebullición inmobiliaria

Tremón dice ahora que el momento no es el adecuado para cotizar

El grupo inmobiliario Tremón, que tenía previsto salir a Bolsa el próximo día 19 de este mes, comunicó ayer que definitivamente suspende la operación (anteriormente lo había intentado en dos ocasiones).

Las razones aportadas por la compañía para suspender la OPV fueron, en primer lugar, el descuento solicitado por los inversores para entrar en la salida a Bolsa. 'El grupo entiende que el descuento solicitado por los inversores no se corresponde con el valor real de la compañía ni con el límite de descuento que se estaba dispuesto a aceptar', informó Tremón. En segundo lugar la compañía señaló que el mercado 'no discrimina suficientemente en la actualidad entre los distintos modelos de negocio de las distintas compañías del sector'.

En realidad el mercado se ha mostrado escéptico ante la operación planteada por Tremón por varias razones. En primer lugar el contexto empresarial -con descenso en la venta de viviendas y menos beneficios anunciados por las inmobiliarias- no es ahora mismo el más propicio para una inmobiliaria como Tremón.

Además la compañía no ha logrado que una entidad asegurara la colocación y no ha acudido a inversores extranjeros para vender acciones. La mayoría de analistas consultados en las últimas semanas desaconsejaban participar en esta OPV. Su deuda ascendía a 1.195,35 millones de euros, un 136,3% más que a cierre de 2006. Y sus últimos resultados tampoco han sido buenos: Ha ingresado por venta de suelo, entre julio de 2006 y julio de este año, 112,7 millones de euros, un 18% menos, y por proyectos inmobiliarios 23 millones, un 78% menos, a pesar de que en promociones logró 71 millones, con un incremento del 143%.

'No obstante' añadía el viernes Tremón en su comunicado, la compañía 'sigue creyendo firmemente en que su plan de negocios, su situación financiera, sus perspectivas y evolución y la calidad y diversificación de sus activos le llevarán a consolidarse como una referencia del sector'.

Para ello, concluía el comunicado de Tremón, la empresa 'se compromete a analizar con detenimiento las numerosas muestras de interés que ha recibido a lo largo del proceso por parte de los inversores'.

Pagos pendientes con Cajasur

El motivo que llevó a Tremón a retrasar su salida a Bolsa del día 14 de este mes al 19 fue la notificación de un impago de 20,2 millones a Cajasur, una de las entidades a las que más dinero debe Tremón (148,38 millones de euros, el 20,83% de su deuda financiera neta a 31 de julio). Fuentes cercanas a la entidad financiera indicaron el viernes que aguardan a solucionar el contencioso a finales de año, informa Rosa Coronilla desde Sevilla. El impago ha sido otro de los factores que ha influido negativamente sobre la OPV al restar confianza al mercado sobre la capacidad financiera de la inmobiliaria.