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Contabilidad nacional

La inversión se modera mientras el sector exterior mejora

La desaceleración económica se está notando, además de en el consumo familiar en la inversión empresarial, cuyo menor vigor en el tercer trimestre ha contribuido a que el alza del PIB se modere hasta el 3,8% interanual.

Lo más importante de la contabilidad nacional que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística no es la confirmación de la estimación inicial hecha por él mismo hace una semana (la economía se frena y crece al 3,8%, dos décimas menos que en el segundo trimestre) sino el comportamiento de cada uno de sus componentes.

Todos los analistas, incluso el Gobierno, habían previsto en mayor o menor medida un menor vigor de la demanda nacional (se ha desacelerado medio punto en el trimestre, del 4,9% al 4,4%), influida por el menor consumo familiar, pero pocos habían adelantado un comportamiento bajista también de la inversión, en cierta sintonía con el gasto de los hogares, algo que no se había producido aún este año.

Finalmente, la formación bruta de capital fijo se ha dejado en un trimestre un punto de crecimiento, pasando del 6,6% al 5,6%. La explicación es doble. Por un lado, se encuentra en el freno de la inversión en construcción, acorde con la situación de cierta atonía en el sector inmobiliario. Pero, por otro lado, ha influido también la inversión empresarial en bienes de equipo que pierde fuelle (dos puntos de junio a septiembre), aunque sigue creciendo a tasas elevadas, del 11,2%. El único componente de la demanda interna que se muestra alcista es el gasto de las administraciones públicas.

El PIB, que aumentó un 3,8% en el tercer trimestre, ha tocado techo, según el INE

La construcción pierde fuelle mientras que los servicios repuntan

El sector exterior, en cambio, muestra un mejor comportamiento. Su contribución al PIB (negativa desde hace años) ha mejorado tres décimas, pasando de restar 0,9 puntos a sólo 0,6. Ello se debe a un mejor tono de las exportaciones. De hecho, el INE destaca ese mayor equilibrio del sector exterior que ha venido a paliar en parte la desaceleración de la demanda interna. Por el lado de la oferta agregada, los rasgos básicos del tercer trimestre pasan por un suave repunte del sector servicios y de las ramas primarias (agricultura y pesca) y por una desaceleración de las actividades energéticas, industriales y, en especial, de la construcción.

Con todo, el INE recalca cómo la economía ha atenúa su ritmo de avance por segundo trimestre consecutivo, 'confirmando que el máximo del ciclo se alcanzó en el primer trimestre del año'. Pese a que el techo del crecimiento ya se ha tocado, Estadística destaca que España mantiene un diferencial favorable de crecimiento de más de un punto respecto a la media de la zona euro.

Los salarios ganan terreno

La distribución de rentas en la contabilidad nacional del tercer trimestre ofrece dos puntos a destacar. Por un lado, los beneficios empresariales (excedente de explotación) siguen creciendo a buen ritmo (8,1%), por encima de la remuneración por asalariado. Sin embargo, y por otro lado, la remuneración por trabajador ha ganado terreno con una tasa que se ha acelerado del 3,4% de finales de 2006 al 3,7% del último trimestre. El INE también ha revisado al alza los crecimientos de trimestres anteriores. Todo ello implica, según fuentes de Moncloa, que 'en lo que va de año ha mejorado 1,2 puntos el poder adquisitivo de los trabajadores, algo que no se producía desde los años 90'.

La productividad se estanca

El menor crecimiento del PIB se ha trasladado también a un menor aumento del empleo (ha pasado del 3,2% al 3%) hasta septiembre. Con todo, el INE destaca que se han creado 560.000 empleos netos a tiempo completo en los últimos doce meses, un nivel aceptable tiendo en cuenta la menor creación de puestos de trabajo en el resto de Europa. Lo que no es tan aceptable es la evolución de la productividad del trabajo. En el trimestre su crecimiento se ha mantenido en el 0,8%, al igual que en periodos anteriores.La Comisión Europea avisó ayer de que la productividad española crece a la mitad del ritmo de la eurozona (1,5%) y prevé que ello se mantenga en lo que queda de año.

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