Jubilados

Vivir de las rentas a partir de los 65 años

Más de 1.000 jubilados con casa perciben ya una 'pensión' por ella

Con demasiada frecuencia en las grandes ciudades es habitual conocer a jubilados que viven en casas de su propiedad bien situadas y equipadas, pero que a duras penas logran mantener con los ingresos que les reporta su pensión pública. 'Son ricos en patrimonio, pero casi no pueden hacer frente a los gastos de cada mes', explica Amadeu Guarch, subdirector de Caixa Terrassa.

Para paliar esta situación y antes incluso de que las autoridades vieran la necesidad de legislar al respecto, entidades financieras como Caixa Terrassa o Ibercaja comenzaron a finales de 2005 a comercializar lo que hoy se conoce como hipoteca inversa o pensión hipotecaria.

Para ser beneficiario de una renta de estas características sólo hay que cumplir dos premisas fundamentales: tener una casa en propiedad libre de cargas, que no necesariamente debe ser la residencia habitual, y más de 65 años de edad.

El importe de la mensualidad se calcula según la edad de los contratantes (normalmente todos los residentes en la casa sobre la que se suscribe la hipoteca), el valor de la vivienda y en función de si se escoge una renta vitalicia o por un periodo determinado. Si se opta por el pago vitalicio, que es lo que recomiendan las entidades financieras, al formalizar la operación se suscribe simultáneamente un seguro de cobertura, cuya póliza se carga en el piso y oscila entre los 8.000 y 12.000 euros. 'El cliente, de esta forma, no tiene que satisfacer ninguna cantidad en metálico', aclara Guarch. Gracias a ese seguro, si se consumiese todo el valor de la vivienda con la percepción de las rentas mensuales, entonces entraría en acción la póliza, que continuaría pagando idéntica pensión mientras viviesen los beneficiarios.

Una vez que los contratantes fallecen, los herederos pueden hacer uso de la vivienda liquidando las cantidades pagadas por el banco más los intereses convenidos bien en metálico, bien suscribiendo un préstamo hipotecario tradicional. 'Si deciden vender la propiedad, nosotros les damos un plazo de un año para hacerlo', especifica el subdirector de Caixa Terrassa.

La entidad catalana tiene ya suscritas más de 1.000 pensiones hipotecarias con una renta media de 900 euros y, como era de esperar, la mayoría de los titulares se corresponde con el colectivo al que iba destinada esta nueva modalidad de renta periódica.

La edad media de los contratantes es de 75 años y el 25% mujeres viudas. El 98% admite haberlo hecho para vivir mejor en su casa, mientras el 2% restante asegura que necesita ingresos adicionales para pagar el coste de la residencia donde tienen previsto trasladarse. 'Queremos que exista un antes y un después en la vida de estas personas, que a veces han tenido que vender para irse de alquiler', afirma Guarch.

Ingeniería financiera para llegar a fin de mes

El aumento de la esperanza de vida en el mundo desarrollado, unido al descenso del número de hijos por mujer hace presagiar una situación a medio y largo plazo en la que disminuirá drásticamente la proporción de activos y pensionistas. Por ello, los expertos llevan años reclamando medidas para reformar los sistemas públicos de pensiones. Los Ejecutivos, entretanto, dilatan las medidas y aconsejan a la población la suscripción de productos financieros complementarios a la futura pensión. Las entidades bancarias, por su parte, vieron la oportunidad de aprovechar el hecho de que España sea el país de la UE con más porcentaje de propietarios para crear nuevos productos en torno a la vivienda. Después de la iniciativa puesta en marcha por Caixa Terrassa, el Gobierno está ultimando la reforma de la ley hipotecaria con el fin de dar seguridad jurídica a estos nuevos productos y ampliar el abanico de posibilidades para el ahorro y la inversión a largo plazo.

No en vano se trata de un colectivo cada vez más numeroso que en España en nueve años ha pasado de 6,5 millones a 7,52, según los datos provisionales del INE para este año. 'Dado el interés que han mostrado muchos de nuestros clientes incluso a partir de los 60 años, estamos ideando un producto puente parecido que se suscriba con cargo al ahorro del titular, que no pague impuestos y luego enlace con la pensión hipotecaria', señala Amadeu Guarch.

Cómo se calcula la mensualidad

La edad del titular de la pensión es una de las variables claves para calcular el importe de la renta. A los menores de 65 años no suele compensarles.

El valor de la vivienda también es fundamental a la hora de establecer la renta a cobrar. Están descartadas los chalets y villas de lujo.

El plazo de la hipoteca inversa puede ser acotado a un número de años o hasta el fallecimiento del titular.