EDITORIAL

Cambio en la vivienda

Los datos que van apareciendo sobre el mercado de la vivienda sirven para confirmar una desaceleración sin grandes traumas. Las características del sector hacen que la oferta tarde en ajustarse a la demanda, de ahí que el número de casas acabadas hasta mayo aún haya aumentado casi un 12% mientras las iniciadas suponen sólo un 1,5% más que en igual periodo de 2006. Es decir, la oferta empieza a acomodarse a las necesidades del mercado. Lo deseable ahora es que esa adaptación se produzca de forma natural, de manera que los precios no experimenten descensos preocupantes. La previsión de los expertos va en esta línea. Sin embargo, hay dos cambios que parecen inevitables. El primero, que los promotores tendrán que hacer un esfuerzo de marketing, inédito en los últimos años, para colocar su producto. Y que la segunda vivienda, el eslabón más débil de la cadena -especialmente la de costa-, sí parece abocada a un mayor ajuste.