Pequeños gigantes: ICER BRAKES

ICER BRAKES, frenos con marchamo de éxito

La empresa navarra, que prevé facturar 45 millones de euros este año, exporta buena parte de sus productos para turismos, ferrocarril y vehículos industriales a Europa

Tras 46 años de actividad, la empresa navarra Icer Brakes, dedicada a la fabricación de materiales de fricción para frenado, distribuye sus productos principalmente al extranjero y a tres mercados muy diferentes: al del automóvil, que representa el 60% de su facturación; al del ferrocarril, con un 30%, y al de vehículos comerciales o camiones, que supone el 10% del total.

En su objetivo de expansión del negocio, Icer Brakes forma parte junto con las empresas Sigma Brakes y Nucap Europe (a la que hace pocos meses se ha unido la firma navarra Jope Europe) del Grupo Berkelium, que da empleo a 400 personas. Para este año, prevé que su facturación ascienda a 45 millones de euros, un 8% más que en el ejercicio anterior.

Para el desarrollo de los productos, Icer Brakes reconoce la importancia de su centro tecnológico de I+D, al que cada año destina un 7% del presupuesto sólo para gastos, ya que a este porcentaje se deben añadir otras inversiones que requiere la propia actividad. Además, este departamento cuenta con el apoyo del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y de los Fondos Feder, que aportan ayudas económicas para la elaboración de proyectos.

De esta forma, a través del trabajo desempeñado por los profesionales de I+D, la firma navarra consiguió hace seis meses que la Unión Internacional de los Ferrocarriles (UIC) homologase un producto orgánico para la sustitución de zapatas de fundición en transporte de mercancías. Asimismo, hace un mes logró la homologación en dicha entidad de un producto orgánico para freno combinado.

'Hemos sido los primeros en registrar este producto en el mundo tras diez años de trabajo. Desarrollamos la investigación junto a una empresa alemana dentro de un proyecto Eureka. La UE observó que era necesario sustituir las zapatas de fundición de los ferrocarriles, al ser ruidosas y al poder causar incendios', explica Juan Miguel Sucunza, director general de Icer Brakes. El nuevo producto sustituirá las zapatas de fundición que utilizan actualmente los vagones de mercancías en Europa. 'Esto significa la posibilidad de entrar en un mercado importante'.

Icer Brakes ha realizado avances innovadores dentro del sector del ferrocarril. Sin embargo, actualmente, el mercado del automóvil, vehículos comerciales y camiones acapara gran parte de su actividad. El 90% del producto se exporta al extranjero, principalmente al Viejo Continente. 'Estamos presentes en todos los países', dice Sucunza. El principal mercado de la empresa es el alemán, seguido del francés, y, en tercer lugar, del español. 'Normalmente, contamos con uno o dos importadores de componentes de automóvil por país', manifiesta. Pero Icer Brakes también suministra al continente americano. En este sentido, Sucunza se queja de que 'el fortalecimiento del euro nos ha perjudicado en las ventas a EE UU'. También ha extendido el negocio a Suramérica, con Argentina como principal receptor de nuestro producto, y a otros continentes como África, Oceanía y Asia.

Mercados

En cambio, el mercado del ferrocarril presenta otras características, a las que se debe amoldar esta organización: se contabilizan menos clientes y hay que tratar con muchas entidades estatales. 'Exportamos un 70% del producto y el 30% restante se distribuye en España. Renfe se convirtió en 1986 en nuestro primer cliente', recuerda Juan Miguel Sucunza. Icer Brakes ofrece sus productos a tres canales: los utilizadores, en este caso se trata de la red estatal o local ferroviaria, los fabricantes de sistemas de frenos y los constructores. 'El 90% de nuestros clientes son utilizadores: entre éstos aparecen Renfe y demandantes franceses, portugueses, austriacos y suizos, entre otros. El 10% restante lo componen los constructores, como CAF o Alstom, y fabricantes de sistemas de frenos, entre los que destacan Knorr-Bremse y Sab-Wabco', indica Sucunza.

La presencia en diferentes mercados también ocasiona que Icer Brakes se tope con competidores distintos. Actualmente, en el campo de la automoción se han introducido de forma reciente productos de bajo coste, procedentes de países como China o India. 'Aunque no vendan mucho, generan tensión en el mercado. Dentro de unos años, provocarán una reducción de los precios en el sector y no podremos competir en costes laborales con ellos. Así que deberemos fijarnos en otros mercados donde se prime la calidad del producto', recalca Sugunza. 'Además de este tipo de competidor, debemos enfrentarnos a las multinacionales'.

En cambio, la rivalidad dentro del mercado ferroviario varía, ya que hay que tratar principalmente con entidades públicas. Se da una gran importancia a la tecnología y la entrada en este sector cuesta más, debido a que el proceso de homologación de los productos destaca por su lentitud. 'Una empresa debe estar dispuesta a invertir mucho dinero en proyectos que sabe que no van a generar beneficios en un determinado número de años', manifiesta.

En sus años de actividad, la empresa Icer Brakes ha sabido convertirse en un referente en la fabricación de materiales de fricción para turismo, ferrocarril y vehículo industrial. Así lo confirma una gran presencia en los diferentes continentes.

Múltiples proyectos tecnológicos

El director general de Icer Brakes, Juan Miguel Sucunza (en la foto), pone énfasis en los numerosos proyectos de la empresa. Entre 2003 y 2005, desarrolló nuevos materiales para la fabricación de zapatas y guarniciones de altas prestaciones para ferrocarril. En 2004, comenzó dos proyectos más: en uno, se perseguía la promoción tecnológica internacional de elementos de fricción para sistemas de frenado para ferrocarril y, en el otro, trabajó en la fabricación de nuevos materiales para pastillas de freno para el mercado americano, en un proyecto Iberoeka. En 2005, empezó con el desarrollo de materiales de fricción para pastillas de freno de mercado de origen. Y en 2006, impulsó dos proyectos: la promoción tecnológica internacional de zapatas de ferrocarril de bajo coeficiente de fricción y el desarrollo de materiales ferroviarios para el cumplimiento de la normativa STI.

Datos básicos

Inicios.Inauguración. Su fundación fue en 1961 por un grupo de industriales para fabricar forros de freno y discos de embrague. La primera denominación de la empresa fue Materiales de Fricción SAE. También se creó la marca Icer, acrónimo de Industrial Comercial Enrique Ruiz, primer presidente de Icer Brakes. Actualmente preside la empresa su hijo Víctor Ruiz.

Hitos. Años significativos. En septiembre de 1985 un incendio destruyó totalmente la planta de la empresa en Burlada. Este suceso hizo plantearse a los dueños la continuidad o no del negocio. Al final, decidieron seguir en una nueva planta en el polígono de Landaben. Y en 1986 la firma se introdujo en el mercado del ferrocarril al obtener los primeros contratos de zapatas de tren. En la foto, se ve un ensayo termomecánico.

Ampliación. Hace ocho años se construyó Sigma Brakes en Tudela, una planta que desarrolla la misma actividad que Icer. En 2000, se adquirió Industrias ADI, que a partir de 2006 pasó a llamarse Nucap Europe, debido a una joint-venture con la canadiense Nucap Industries Inc. Nucap Europe suministra los soportes metálicos donde se prensan las pastillas de freno. Estas tres empresas se aglutinan en el Grupo Berkelium.

Compromiso. La empresa tiene la certificación ISO 14001, que avala su compromiso medioambiental. 'Nuestros investigadores y empleados siempre buscan materiales libres de elementos y componentes dañinos', según Sucunza.