Inversores

La UE estudia blindar los sectores clave

Bruselas anunció ayer que está estudiando cómo blindar las empresas europeas frente a los descomunales fondos de inversión estatales de los países emergentes. La UE teme que esos instrumentos financieros se apoderen de activos estratégicos para la economía europea.

La UE estudia blindar los sectores clave
La UE estudia blindar los sectores clave

Cada minuto que pasa aumentan en un millón de dólares las reservas de divisas de China, que acaba de crear un fondo estatal de 200.000 millones de dólares para invertir en empresas extranjeras. La Comisión Europea, sin mencionar expresamente al país asiático, reconoció ayer que el movimiento de esas gigantescas reservas monetarias, 'sin precedentes en la historia', le inquieta sobremanera y que estudia desde hace semanas su impacto en la economía europea.

'Creemos en la libre circulación de capitales y en el mercado interior, pero queremos comprobar que todo el mundo está operando con la misma finalidad', señaló el portavoz oficial de Charlie McCreevy, comisario europeo de Mercado Interior.

Bruselas sospecha que algunos de los fondos estatales de países con claro superávit comercial (como China, Rusia o las petroeconomías de Oriente Medio) pueden 'estar comprando activos a un precio superior de lo que valen, porque no buscan rendimientos financieros sino hacerse con sectores estratégicos'.

La falta de transparencia de esos fondos, y la sensación de que a menudo responden a intereses políticos y geoestratégicos más que financieros, aumenta la inquietud. 'Los observadores temen que ADIA, el fondo estatal de los Emiratos Árabes, que es el mayor del mundo, se convierta en el modelo para China y Rusia', ha advertido Arne Storn, experto del semanario alemán Die Zeit. Ese analista recuerda que en la página web de ese fondo, que maneja 875.000 millones de dólares, 'sólo aparece su dirección y número de teléfono' en Abu Dhabi.

Propuestas en otoño

Al menos cinco departamentos comunitarios (los de Mercado Interior, Economía, Comercio, Competencia y Energía) preparan ya la respuesta política a ese fenómeno de inversión cuyas cifras, según las previsiones, harán pronto palidecer a las d los fondos de alto riesgo (hedge funds). La CE espera hacer sus propuestas el próximo otoño.

Bruselas sabe que trabaja contrarreloj si quiere evitar que cada Estado miembro de la UE adopte sus propias medidas protectoras, fragmentando el mercado interior.

La canciller alemana, Angela Merkel, mostró anteayer su apoyo a un sistema de verificación de las inversiones procedentes de terceros países similar al aplicado en EE UU, donde se impidió al capital chino hacerse con el control de la petrolera Unocal.

Y aunque Merkel prefiere una respuesta europea, su coalición estudiará ya el próximo mes de agosto cómo blindar a sectores estratégicos -se habla entre otros de infraestructura, energía y servicios de telecomunicaciones- o de un mecanismo de autorización caso por caso.

La canciller alemana asegura que ya ha discutido el asunto con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, cuyo intervencionismo puede ir incluso más lejos que el de Berlín. El anterior Gobierno, bajo presidencia de Jacques Chirac, ya blindó once sectores, incluidos los casinos o la industria de alimentación. La decisión, criticada en su día, parece que ha creado escuela.

Se pueden comprar el Ibex en un santiamén

¡Que vienen los rusos!', se alarmaba hace unos meses la prensa alemana ante el interés de la petrolera rusa Gazprom por invertir en Europa. El grito se ha ampliado estos días para alertar sobre la llegada masiva de fondos chinos, qatarís, singapurenses o coreanos. Para el ministro alemán de Finanzas, el socialdemócrata Peer Steinbrück, 'alguno de estos fondos podría comprar, como quien juega, una docena de empresas del Dax el índice bursátil alemán equivalente al Ibex español'.

Y los especialistas en la materia, como Jen Stephen, de Morgan Stanley, advierten que el paladar de estos fondos no se conforma con bienes inmobiliarios, clubs de fútbol o hipódromos. Buscan, dice, activos que conlleven 'tecnología y técnicas que no pueden fácilmente desarrollarse en su país de origen'. Las empresas de tecnología punta y los bancos podrían ser las piezas más deseadas.

'No podemos permitir que los fondos rusos o chinos persigan, con sus inversiones, los planes y los intereses nacionales de sus respectivos Gobiernos', alertaba recientemente Wener Wenning, presidente de la farmacéutica alemana Bayer. Y el presidente del estado de Hessen, el democristiano Roland Koch, subrayaba que 'no acabamos de privatizar empresas como Deutsche Post (Correos) para que los rusos las compren y estatalicen'.

Otros temen que el pánico ante los fondos estatales provoque una reacción que acabe con las ventajas económicas de la globalización. Stephen advierte que el proteccionismo financiero puede sustituir pronto al comercial. 'Se espera que EE UU adopte una posición defensiva en este frente', señala. Parece que Europa, también.

Las cifras

30 mil millones de dólares es la cifra estimada de la que dispone el Estado ruso para invertir en activos fuera de sus fronteras.

12 billones de dólares podrían sumar estos mismos fondos dentro de ocho años, en 2015, también según las estimaciones del banco de inversión.

2,3 billones de dólares parece ser el arsenal de los fondos estatales de los países emergentes, según los cálculos de Morgan Stanley.