EDITORIAL

Una zona única de pagos en la UE

El euro existe desde 1999 y circula en billetes y monedas desde 2002, pero ciudadanos y empresas aún no cuentan con la posibilidad de domiciliar todos sus pagos electrónicos en una sola cuenta bancaria. Ayer, los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) dieron un gran paso para que esa enorme ventaja sea pronto una realidad.

Los 27 alcanzaron en Bruselas un importante acuerdo sobre la directiva de servicios de pago que servirá de base legal para que, a partir de 2010 si se cumple el calendario, todos los pagos en euros en los países de la Unión monetaria -hoy trece- sean considerados internos, desapareciendo de una vez por todas las diferencias entre operación nacional y transfronteriza.

Con la reforma casi concluida, el sector financiero debe cumplir ahora su promesa de crear la infraestructura necesaria en los próximos tres años. Se trata de un importante impacto (más de 1.000 millones de euros anuales en España, según el sector), pero los beneficios merecen la apuesta. Además, la industria ha tenido casi una década para adaptarse a esta nueva exigencia del euro, por lo que no cabe admitir retrasos.

Las entidades figurarán entre las principales beneficiadas, porque podrán operar y ofrecer sus servicios con mucha más facilidad y eficacia en toda la zona euro y sin cortapisas. Los ministros realizaron ayer otro importante avance en ese terreno al aprobar una reforma de la directiva de supervisión que limitará los poderes discrecionales de los reguladores nacionales en la autorización de fusiones transfronterizas.

Para los clientes empresariales, la zona única de pagos permitirá una gestión más barata y rápida de las transacciones en un país distinto al propio. Los pagos se podrán gestionar en una sola cuenta, con independencia del país en que se realicen operaciones o se domicilien recibos. Una ventaja también para los particulares. Como ha recordado el BCE, desde el trabajador desplazado hasta la familia con hijos estudiando fuera celebrarán poder tramitar todas sus operaciones bancarias en una sola cuenta y sin costes adicionales.