Finanzas

Bruselas agiliza los servicios bancarios en la zona euro

La UE pactó ayer la directiva que dará nacimiento a la cuenta bancaria europea, la cual permitirá a los usuarios gestionar todos sus pagos y domiciliaciones en la zona euro desde una sola entidad financiera.

Nueve años después del nacimiento del euro y tras 15 meses de duras negociaciones, los ministros de Economía y Finanzas de la UE pactaron ayer una nueva regulación de los servicios de pago minoristas que acaba con la diferenciación entre operaciones nacionales y transfronterizas.

La directiva, cuya tramitación se completará en las próximas semanas, servirá de base legal para la infraestructura integrada de los sistemas de pago que el sector financiero debe poner en marcha antes de 2010.

En la actualidad, esos sistemas siguen siendo nacionales, de modo que la simple domiciliación desde un país a otro de un recibo o de una liquidación fiscal reviste el carácter de operación internacional y conlleva las comisiones pertinentes.

Dentro de unos meses, este anacrónico funcionamiento del sector bancario comenzará a ser historia. La Federación Bancaria Europea indicó ayer que a finales de 2009 se ofrecerá el servicio de adeudos directos (domiciliaciones) con arreglo a la nueva normativa. La Federación lamentó el retraso de los ministros en alcanzar su acuerdo, porque le hubiera gustado ofrecer ese servicio desde enero de 2008.

La propuesta inicial de la Comisión Europea data de finales de 2005 y el texto debía haberse cerrado a finales del año pasado. Pero el Reino Unido, entre otros países, exigió un tratamiento especial para servicios de pago como las remesadoras, las cuales están sujetas a una vigilancia mucho menos estricta que las entidades bancarias.

El Consejo de la UE admitió ayer finalmente la posibilidad de eximir a las entidades más pequeñas y los pagos menos cuantiosos de las normas más estrictas de la directiva.

El acuerdo permitirá que empresas y particulares empiecen a disfrutar por fin las ventajas de contar con una zona única de pagos para el euro. Por lo pronto, podrán gestionar todos sus pagos desde una sola cuenta bancaria. Esta innovación permitirá ahorrar tiempo y costes a millones de usuarios, desde la compañía que opera en varios países hasta la familia que debe pagar el alojamiento de un hijo que estudia en el extranjero.

En 2005, en Europa se realizaron 231.000 millones órdenes de pago, por un valor de 52.000 millones de euros. El 3% de esas operaciones fueron transfronterizas. Sólo en España, el ahorro para los usuarios podría ascender a 1.300 millones de euros, según los cálculos que maneja la Comisión.

Los clientes también percibirán algunas novedades formales. El número de cuenta, por ejemplo, podría sustituirse por el IBAN (número internacional) y los impresos para transferencias y otros pagos podrían modificarse. Cambios menores para una gran revolución.

La nueva industria de los pagos

El acuerdo suscrito ayer en Bruselas por los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea supone el pistoletazo de salida para el desarrollo de una industria paralela a la bancaria: la de los especialistas en pagos. Hasta ahora, las plataformas de tarjetas y de compensación de operaciones estaban controladas absolutamente por las entidades bancarias. Sin embargo, la nueva regulación crea la figura de la empresa de servicios básicos de pagos independiente. Este tipo de entidades deberá disponer de un capital de 125.000 euros para instalar una sucursal y otra cantidad variable según el volumen de transacciones que manejen. Las nuevas firmas de pagos tendrán permitido ofrecer créditos por un plazo máximo de 12 meses. Para muchos expertos, esta es la medida más importante de la nueva era de los pagos en Europa.

'Con el SEPA nace una nueva industria de cobros y pagos que hará más nítida la frontera entre la captación y colocación de recursos, y la banca transaccional. Además, va a transformar el modo de construir la cuenta de resultados de los bancos', explica un directivo de una importante caja.