Bolsa

S&P 500, medio siglo pulsando el mercado

Se creó en 1957 con valores que reflejan el estado de la economía de EE UU

El 4 de marzo de 1957, siendo presidente de EE UU Dwight Eisenhower, el diario The Wall Street Journal informaba de la creación de un índice electrónico para los mercados. 'Standard & Poor's ofrecerá datos cada hora de 500 valores'. Aquel día, el S&P 500 daba sus primeros pasos en tiempo real, algo para lo que fue fundamental las aportaciones de IBM en el mundo de la computación. La intención de S&P era crear el índice de más interés para los inversores y hoy cumple oficialmente medio siglo siendo uno de los referentes de los mercados.

Esta guía para inversores estaba en los genes de una compañía fundada por Henry Varnum Poor, por un lado, y Luther Lee Blake, por otro. Ambos, cada uno por su parte, habían puesto en marcha unos servicios para diseminar la información que necesitaban los inversores, especialmente los del sistema de ferrocarril, la mayor y más extensiva industria en EE UU a mediados del siglo XIX. En 1941 se fusionaron.

El S&P 500 es uno de los índices de referencia de la Bolsa estadounidense y uno de los más amplios, al tomar como referencia los valores de 500 compañías frente al Dow, que recoge los de 30.

El índice S&P representa casi el 75% de la capitalización del mercado de EE UU y para que una empresa se incluya en él debe tener un valor en el mercado que exceda los 4.000 millones de dólares, además de cumplir con unos estándares fijados por el grupo y que son evaluados por un comité de decisión. Las compañías que cotizan en el NYSE, la Bolsa de Nueva York y Nasdaq se eligen de tal forma que el conjunto del índice represente al conjunto de la actividad en EE UU.

De las originales compañías que se incluyeron en este índice hace 50 años quedan actualmente 86. Empresas como Ford, Pepsico, Halliburton, Quest o Kodak entre ellas. Si una de las operaciones pendientes del capital riesgo se cierra, la compra de la eléctrica tejana TXU, esta lista se rebajará a 85, pues la compañía saldrá de Bolsa. En el Dow Jones, cuyos miembros también se eligen por comité, sólo permanece un valor desde su creación: General Electric.

Entre fusiones y quiebras, unas 1.000 compañías han entrado, salido y permanecido en este índice, que cuando comenzó daba mucho más peso a las materias primas que a la tecnología o el sector financiero como actualmente.

Desde Standard & Poor's se afirma que este indicativo ha dejado huella en los mercados desde su lanzamiento 'y se ha convertido en el sinónimo de la salud de la economía global, además de generar numerosos productos para la inversión'. En S&P estiman que casi 1,2 billones de dólares invertidos lo están directa o indirectamente relacionados con la evolución de este índice de empresas que ellos han elegido.

Muchos gestores fijan al S&P 500 como la referencia a batir para presentar unos rendimientos generosos a sus clientes. Pero no es fácil, porque desde su puesta en funcionamiento el rendimiento anual medio de este índice ha sido del 10,8%, cifra a la que no todos los gestores han podido acercarse.

Por otro lado, invertir en algunos de los títulos desde aquel día de marzo de hace 50 años habría sido extraordinariamente rentable en el caso de empresas como Altria. Una inversión de 1.000 dólares en esta empresa en 1957, entonces Philip Morris, se habría convertido en 8,5 millones hoy. Pepsico y su competidora Coca-Cola, Colgate Palmolive y Procter & Gamble son también algunas de las pocas empresas que han batido al propio índice.

Una fiesta aguada por el bajón bursátil

La reciente tormenta bursátil ha aguado una fiesta con posibles subidas del S&P 500. Este índice cerró el viernes con una pérdida de 16 puntos para quedar en 1.387,17. En el conjunto de la difícil semana pasada ha perdido un 4,4% de su valor, lo que supone la mayor caída desde la semana del 24 de enero de 2003. La depreciación está en línea con la registrada por otros índices.

Han sido jornadas malas, pero no excepcionales. Pese al elevado rendimiento medio anual del índice, en la historia del S&P 500 se recogen varios hitos negativos, como el de octubre de 1987, el peor mes con una caída del 21,76%. En el conjunto de 1974 las cosas tampoco fueron nada bien, al cosecharse pérdidas del 29,72%.

En el lado positivo, este índice, que cerró su primera jornada bursátil con 44,42 puntos, tiene en su haber un año de apreciación del 38,06% (1958) y un cierre máximo de 1.527,4 puntos el 24 de marzo del 2000. Los altibajos son la prueba de que siempre que llueve termina escampando.