Internacional

España y Argentina firman un acuerdo para cancelar la deuda pendiente

Los gobiernos español y argentino han firmado en Buenos Aires un acuerdo para el repago de la deuda que el país del Cono Sur mantiene con España desde 2001 a través de una línea de crédito. Según un comunicado conjunto divulgado por el Ministerio de Economía y Hacienda en Madrid, este acuerdo sella el pacto que alcanzaron el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de Argentina, Néstor Kirchner, durante la XVI Cumbre Iberoamericana celebrada en Montevideo el 4 de noviembre de 2006.

El acuerdo ha sido suscrito por la ministra argentina de Economía, Felisa Miceli, y el secretario de Estado de Economía de España, David Vegara, quienes en rueda de prensa destacaron su "satisfacción" por la firma del convenio. Ahora deberá ser ratificado por un decreto del presidente argentino y por el Consejo de Ministros de España antes del 31 de marzo próximo, cuando Argentina comenzará a saldar la deuda.

La deuda objeto de este acuerdo asciende a 755,7 millones de euros que serán pagados por Argentina en seis años, con una amortización creciente de principal y a una tasa Libor + 140 puntos básicos, según la fuente. De esta forma, se satisface la petición de Argentina de mantener una mayor disponibilidad de recursos durante los primeros años, necesarios para el cumplimiento de los programas financiero y presupuestario, acordes con las necesidades de crecimiento del país, explica el Ministerio. Este año, el país suramericano deberá pagar en cuotas un diez por ciento de lo adeudado a España.

La deuda tiene su origen en un crédito que España concedió a Argentina en marzo de 2001, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) -que en enero había aprobado un programa de apoyo financiero al país andino- hiciese un llamamiento a la comunidad financiera internacional para que le ayudasen a superar su delicada situación financiera.

España fue el único país en responder a esta llamada, según destaca el Ministerio de Economía y Hacienda, que recuerda que se trata por tanto de un crédito de rescate que apoyó el programa financiero del FMI y que, por tanto, le confiere una naturaleza distinta a la de la deuda bilateral tradicional.