El análisis de la semana

Cara y cruz de los planes, los de Bolsa ganan diez veces más

Los sucesivos máximos históricos de la Bolsa española y de algún otro mercado exterior en el que los planes de pensiones tienen importantes posiciones han mejorado la rentabilidad de los planes bursátiles hasta situarlos en cotas próximas al 18% en términos anuales. Las ganancias son más modestas que las logradas por el Ibex 35, debido a la dispersión de las carteras de los planes de pensiones españoles, que operan en mercados exteriores muy diversos, no todos los cuales presentan las excelentes ganancias del selectivo.

A ello se suma que una parte de las inversiones en renta variable, y también en renta fija, se encuentra en dólares, moneda de gran debilidad este año, lo que se ha traducido en rendimientos muy modestos en algunos planes que en condiciones normales deberían festejar este año como uno de los mejores de la década, si no el mejor. En todo caso, las rentabilidades de los planes de renta variable son por lo general diez y hasta 20 veces superiores a las de los garantizados y a las de la mayoría de los de renta fija, que rara vez superan el 2% de rentabilidad, tanto en términos acumulados como anuales.

Las favorables condiciones de la renta variable se hacen extensivas a los planes de tipo mixto, que, en diversa proporción, combinan los activos bursátiles y los de renta fija. En éstos, las rentabilidades anuales se mueven en promedio por encima de los dos dígitos, ya que hay un elevado número que presenta rendimientos por encima del 20% anual. Más de 40 planes de este segmento presentan ganancias superiores al 10% en el año, lo que significa que al menos un tercio de los planes de este grupo logran ganancias por encima del 10%.

En las demás categorías, las ganancias están más acordes con el modesto rendimiento de los activos de renta fija, que se mueven en torno al 2%, rara vez por encima y casi siempre sin llegar al mismo.