La batalla energética

La CE ve ilegales las condiciones a Eon, pero ralentiza el proceso contra España

La comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, sigue considerando ilegales las condiciones impuestas por el Gobierno español a la opa de Eon sobre Endesa, pero va a ralentizar el expediente disciplinario contra España. Hoy tiene previsto limitarse a presentar una evaluación preliminar sobre el dictamen del Ministerio de Industria, sin exigir su inmediata retirada.

El enfrentamiento entre Bruselas y Madrid por la opa de Eon ha entrado en una vía más lenta. Después de los perentorios ataques de la Comisión Europea contra 18 de las 19 condiciones impuestas por la Comisión Nacional de Energía a la compañía alemana, el organismo comunitario ha decidido rebajar la tensión.

La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, tiene previsto presentar hoy al pleno de la Comisión su 'evaluación preliminar' sobre la resolución del Ministerio de Industria que a primeros de noviembre rebajó drásticamente las exigencias planteadas por la CNE a la compañía alemana. El veredicto comunitario, según las fuentes consultadas, seguirá considerando ilegales esos requisitos. Pero la comisaria abrirá un nuevo expediente contra España paralelo al que abrió el pasado 18 de octubre. Kroes concedió entonces a España un plazo de cinco días para justificar por qué no se habían anulado el dictamen de la CNE, declarado ilegal por Bruselas el 27 de septiembre.

Desde entonces, España ha acatado sólo parcialmente las órdenes de la CE porque ha retirado la exigencia de desinversiones a Eon pero ha mantenido las condiciones financieras impuestas a la operación, así como una acción de oro sobre Endesa calcada de la que el Gobierno alemán mantiene sobre Ruhrgas (filial gasística de Eon).

ENDESA 23,97 1,10%

La CE podría responder a ese desacato con un dictamen motivado que exigiese la retirada en un plazo determinado de las condiciones ratificadas por Industria. Pero según fuentes familiarizadas con el expediente, Bruselas no dará ese paso tan tajante. Por el contrario, tramitará los dos expedientes por la vía habitual (más lenta).

El organismo comunitario cree que la presunta violación del derecho comunitario por parte del Gobierno español ya no representa un peligro para los intereses de las empresas involucradas en la operación. Un análisis, por cierto, que coincide con el realizado por la compañía de Wulf Bernotat, que se resignó a las nuevas condiciones impuestas por Industria.

La continuación del proceso acelerado contra España podía haber acabado entorpeciendo la opa planteada por Bernotat. Tras el segundo paso del procedimiento, a la CE no le hubiera quedado otra salida que recurrir ante el Tribunal de Justicia europeo. Y ante esa insta reclamar la adopción de medidas cautelares para que la judicatura comunitaria suspendiese la autorización española de la opa de Eon.

Bruselas no parece dispuesta a seguir ese camino, que ya transitó en 1999 durante las trabas del Gobierno portugués a la compra del grupo financiero Champalimaud por el español BSCH. El veto de Lisboa impedía en aquella ocasión que la operación se llevase a cabo, un agravante que en la opa energéticas española no existe.

Aún así, Kroes, según otras fuentes, seguirá defendiendo su jurisdicción exclusiva sobre una operación de dimensión comunitaria como la opa de Eon sobre Endesa. Pero lo hará, añaden, de una manera más pausada.

El pecado de Kroes y Solbes

¿De qué ha hablado el cura en misa? Del pecado. ¿Y qué ha dicho? Que no le gusta'. Con este chiste sobre la obviedad describió ayer el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, la previsible reacción de la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, ante las condiciones impuestas en España a la opa de Eon. 'La CE propuso que retirásemos todas las condiciones puestas por la Comisión Nacional de la Energía (...) e imagino que seguirá en la misma tesis', dijo Solbes tras asistir en Bruselas al consejo de ministros de Economía de la UE.

Solbes considera que España ya ha retirado las exigencias 'que tenían un impacto claro en dificultar la operación transnacional'. Y el resto, dice, puede ser discutible. El vicepresidente se ofrece a analizar 'la línea argumental de la CE, y seguirla si nos parece convincente' ¿Y si no? 'Pues seguiremos discutiendo', remató Solbes tan socarrón como el protagonista de su chiste.