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Un barco impulsado con energía solar intentará cruzar el Atlántico

El catamarán zarpa hoy de Sevilla con destino a Nueva York para promover las fuentes energéticas limpias

El potencial del sol es 10.000 veces superior a la demanda planetaria de energía y el sector náutico debe ser uno de los primeros en aprovechar de forma generalizada esta fuente limpia y gratuita. El barco solar Sun 21, un catamarán que hoy parte de Sevilla y que llegará a Nueva York en mayo del año que viene, será el primero en cruzar el Atlántico para demostrar que esta energía puede procurar en exclusiva una velocidad constante a cualquier embarcación sin necesidad de una sola gota de fuel. El proyecto se llama Transatlantic 21 y ha sido impulsado por los ecologistas de WWF/Adena y la empresa suiza MW-Line, pionera en la construcción de barcos solares en Europa.

Los barcos electrosolares, todavía de implantación testimonial, logran transformar la energía lumínica en movimiento con una tecnología fotovoltaica que sería capaz de abastecer a una gran parte del transporte marítimo de mercancías de larga distancia y a muchas de las embarcaciones de recreo que existen en el mercado. Funcionan con motores eléctricos y con baterías cargadas por células fotovoltaicas. Los promotores del proyecto, que con su iniciativa tratan de animar al desarrollo de esta industria, sostienen que 'la energía solar será el futuro de las técnicas de navegación, pero necesita más publicidad y mayor confianza'. Es exactamente lo que persiguen con el periplo del Sun 21, que se bautizó el pasado mes de octubre en Basilea para estrenarse a continuación con un tour promocional por el Rin.

El viaje experimental propiamente dicho arrancará hoy en el río Guadalquivir de Sevilla y realizará diferentes escalas en puntos como Cádiz, Canarias, Cabo Verde, el Caribe y Miami, antes de llegar a Nueva York. Además de promocionar el uso de la energía solar en cada una de las escalas, el Sun 21 realizará una primera investigación de biología marina aprovechando las privilegiadas condiciones de acceso directo al agua y velocidad constante que brinda la propulsión por energía solar. Este catamarán avanzado, de 14 metros de eslora y 6,5 metros de ancho, tiene una capacidad para 20 personas y navegará a la velocidad media de un velero con el único suministro energético de un panel solar de 60 metros cuadrados.

La suiza MW-Line, que ha logrado sacar la producción de estas naves de su fase artesanal hasta alcanzar una producción industrial, ha construido desde 1991 más de una docena de grandes barcos para pasajeros impulsados por energía solar. Su especialidad es el diseño y la fabricación de barcos electrosolares de hasta 200 plazas. En España, firmas como Solemar, en Baleares, también operan en este segmento. Se trata de la compañía que ha suministrado la embarcación solar que surca el lago del Parque del Retiro, en Madrid, a unos 13 kilómetros por hora. También han apostado por ello en la Expo de Zaragoza, donde tres barcos llevarán por el Ebro a los visitantes de la muestra.

Los barcos son ahora una de las prioridades de los investigadores de la energía solar, aunque grupos como los ecologistas reclaman que se aceleren estos desarrollos para superar limitaciones como la velocidad.