EDITORIAL

El legado de Friedman

Con la muerte de Milton Friedman desaparece el economista más influyente de los últimos 35 años, en cuyas ideas bebieron Gobiernos de medio mundo, con excelentes resultados en unos casos y desalentadores fracasos en otros. Como alternativa al keynesianismo imperante desde la II Gran Guerra, la teoría liberal de Friedman dio protagonismo a las decisiones de los individuos, y adelgazó el anestesiador peso del sector público en el aparato productivo, así como el excesivo proteccionismo. Más mercado y menos Estado, en definitiva. El Reino Unido de Thatcher y los EE UU de Reagan, que impusieron un ritmo de crecimiento inalcanzable para Europa, son los mejores ejemplos de la alternativa Friedman. En el aspecto instrumental, los bancos centrales se han encargado de forma autónoma de combatir la inflación, lo que hoy es considerado un pilar sagrado en toda economía abierta.