Rechazo

Ex directivos de Arcelor bloquean la venta de Dofasco

Los ex directivos de Arcelor que controlan 3S, fundación que aglutina los activos de Dofasco, han rechazado la petición de Arcelor Mittal para que disuelvan la entidad y permitan la venta de la canadiense.

El todopoderoso magnate del acero Lakshmi Mittal puede sufrir el único revés de su largo asalto a Arcelor en el último momento. Y el artífice de la jugada será Guy Dollé, su gran rival en la guerra que libró por la luxemburgesa. Un Dollé que abandonó Arcelor por la puerta de atrás tras el desembarco de Mittal Steel pero que dejó a su rival una píldora envenenada que parece que no va a poder evitar: la siderúrgica Dofasco.

Ayer se hizo público que, el pasado viernes, día 10, los consejeros de 3S, fundación holandesa (stichting) que aglutina los activos de la filial canadiense, se negaron a disolver la entidad pese a los requerimientos de los consejos de Arcelor y de Mittal Steel. Una medida que frustra, casi definitivamente, el acuerdo que tiene el millonario anglo-indio para vender Dofasco a ThyssenKrupp. Este grupo alemán anunció ayer que ya estudia inversiones alternativas por 2.300 millones de euros en Alabama, Arkansas o Luisiana.

La creación de la stichting, por un periodo de cinco años, fue un elemento más de la estrategia de Dollé para frenar a Mittal. La fundación concentra los activos de Dofasco, cuyo control exclusivo mantiene Arcelor (ahora Arcelor Mittal), salvo en lo que se refiere a su posible venta. Esta decisión corresponde a los tres consejeros de 3S, cuyo voto debe ser unánime.

Los responsables son Allan Tuttle, prestigioso abogado estadounidense que trabajó como asesor legal de Gucci, empresa que ya hizo uso de una stichting para frenar un intento de compra hostil por parte de LVMH; Robert Hudry, que fue vicepresidente de Usinor, siderúrgica francesa germen de Arcelor, de la que también fue alto directivo; y el belga Frederik Van Bladel, responsable jurídico de Arcelor hasta hace unos meses.

Fuentes de Arcelor Mittal no dan por pérdida definitivamente la batalla, pero en su comunicado oficial reconocen que la continuidad de 3S les obliga a negociar con el Departamento de Justicia de EE UU, que quiere que el grupo venda Dofasco para evitar problemas de concentración en el sector de productos de hojalata en el Este del país. Si no lo logra, deberá deshacerse o bien de la planta de Sparrows Point (Maryland) o bien de la de Weirton (Virginia Occidental). Los principales candidatos a su compra serían US Steel y Wheeling Pittsburg.

Argumentos encontrados para un activo clave

Los responsables de Mittal Steel y de Arcelor han mantenido argumentos encontrados para justificar sus posiciones sobre el futuro de Dofasco, un activo que puede ser clave para el grupo en el mercado del automóvil en EE UU. Mittal considera que la canadiense se solapa con el negocio que ya tiene en Norteamérica y que no aporta valor añadido. De ahí su acuerdo con la alemana Thyssen para vender la siderúrgica por 3.585 millones de euros. Arcelor, sin embargo, rechaza que los germanos (sus rivales en el proceso previo de compra de Dofasco) puedan hacerse con la filial pagando 330 millones menos de lo que desembolsó la luxemburguesa y que, encima, se hagan con la tecnología propia Extragal, base del éxito de Arcelor en el sector del automóvil.