Reordenación energética

Sacyr acelera su entrada en el capital de Repsol y se coloca por delante de La Caixa

Tres semanas después de su primera incursión, Sacyr se ha convertido en el primer accionista de Repsol, por delante de La Caixa. Ayer, presionado por el mercado, el grupo compró a través de un broker otro 3,7%, lo que coloca su participación en el 15,2%. También ayer desveló en EE UU nueva información sobre las condiciones del préstamo del Santander, que le exige 1.275 millones como garantía adicional.

La quinta constructora española quiere darse prisa en tomar la posición a la que aspira en Repsol. Sacyr Vallehermoso compró ayer un paquete considerable, de 45,33 millones de acciones por 1.260 millones a través de un broker no identificado, de acuerdo con los datos de la agencia Bloomberg confirmados por fuentes del mercado. La constructora rehusó confirmarlo. Con este 3,7% añadido, su participación sube al 15,2% y supera así al primer accionista, La Caixa, que tiene los derechos políticos sobre el 14% del capital de la petrolera.

La intención es superar el 20%. La de ayer es la mayor compra en bloque de la empresa que preside Luis del Rivero desde que el 16 de octubre anunció su desembarco en la petrolera. Por ahora, ha invertido unos 4.200 millones.

La constructora se ha visto obligada a hacer este rápido movimiento ante la presión de algunos inversores de Repsol, probablemente fondos, para calentar el valor y vender más caro sus participaciones, explican diversas fuentes cercanas a la operación.

REPSOL 14,58 0,97%
SACYR 2,55 1,43%

En paralelo, ayer se desvelaron las negociaciones fracasadas entre Repsol y la petrolera rusa Lukoil, la segunda del mundo, con una fuerte presencia en el negocio del gas, como publicó La Vanguardia. En estos contactos, que tuvieron lugar hace meses, Repsol ofreció a la rusa el acceso amistoso a su capital. Pero no mediante un canje, según fuentes conocedoras de la negociación, sino a cambio de que Lukoil permitiese a la española entrar en importantes proyectos en Rusia, un mercado muy codiciado por las grandes petroleras, que ya han tomado posiciones.

Sacyr se ha convertido en la llave de resistencia ante un eventual movimiento hostil, pero necesitaría más socios si La Caixa decide abandonar el capital. Aunque oficialmente lo ha negado, en los comités de dirección la caja considera que Repsol no es una participación estratégica, según fuentes cercanas a la entidad. Sin embargo, la salida se haría probablemente de forma pausada. De momento, la entidad que preside Ricardo Fornesa y la constructora tienen cerca del 30%.

En cuanto a la financiación de la entrada de Sacyr en Repsol, la constructora ya ha acordado con el Santander el contrato para que éste le financie hasta el 20% del capital y así se lo ha comunicado al regulador estadounidense (SEC). Y las condiciones son mucho más duras que las que ha impuesto a Acciona, a la que respalda también en la compra del 20% de Endesa.

Uno de los requisitos más exigentes es la garantía de 1.275 millones en efectivo o en acciones de filiales cotizadas que la entidad presidida por Emilio Botín ha pedido a Sacyr. Es el colchón para cubrir una eventual caída de las acciones de Repsol por debajo de un tope ya que la constructora avala el préstamo de la compra con los títulos adquiridos y supone el triple de lo que el banco le ha pedido a Acciona por este concepto.

Para esta reserva, Sacyr ha puesto a disposición las acciones de la filial de patrimonio inmobiliario en alquiler Testa y de la constructora francesa Eiffage (en la que es primer propietario con un 33%) y de la división de autopistas Itinere (cuando salga a Bolsa). Estas dos últimas deben tener un mínimo de capital flotante del 35% o 1.000 millones.

Aunque el Santander le ha proporcionado dos créditos puente hasta enero por 2.500 millones y facilidades para elevar esta cantidad a 5.175 millones, Sacyr deberá aportar 1.200 millones en capital o préstamo subordinado, como consta en el contrato firmado.