Vivienda

Las casas tardan ahora en venderse tres meses más que hace un año

El mercado inmobiliario parece haber entrado en el aterrizaje suave anunciado por el Ministerio de Vivienda. Las promociones tardan una media de tres meses más en venderse que el pasado año y el precio no subirá más que la inflación en 2007, según un estudio hecho público ayer por la consultora CB Richard Ellis.

Tras cuatro años de subidas por encima del 13%, el precio de la vivienda libre parece que empieza a crecer de forma más sostenida, aunque esto no significa que vaya a producirse el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. A juicio de José Antonio León, vicepresidente de la consultora CB Richard Ellis, este parón es la consecuencia de la evolución lógica del sector residencial. 'Es el que más ha crecido en los últimos siete años y ahora se está produciendo una ralentización lógica en el crecimiento del precio de la vivienda libre', señala. León asegura que la previsión de la consultora es que éste se sitúe por debajo del 10% para este año, mientras que en los dos próximos ejercicios no subirá por encima de la inflación. 'Esto ratifica nuestra impresión de que no ha existido boom inmobiliario, si no que simplemente se produjo una fuerte expansión de la inversión del sector residencial y ahora se está produciendo la recogida de beneficios', apunta.

Otro indicador que refleja la desaceleración en la venta de viviendas de precio libre es la decisión de compra, que se ha retrasado tres meses respecto al pasado año. 'Ya no existe esa alegría de los promotores a la hora de vender viviendas. Si antes una promoción tardaba en venderse entre cuatro y seis meses, este año se aprecia que se tarda entre siete y nueve meses en venderla, sobre todo en las zonas de periferia o en las zonas costeras con segundas residencias', apostilla en la presentación del salón inmobiliario Barcelona Meeting Point, en el que colabora Cinco Días.

Esta bajada de precios ha producido dos efectos: una bajada de la rentabilidad en la inversión en vivienda por parte de los promotores y el traslado de las mismas a otros sectores con más rentabilidad, como el terciario, en el que se encuadran oficinas, centros comerciales, parques industriales y hoteles.

La inversión en estos inmuebles ha batido todas las marcas en el primer semestre de 2006, en el que se han invertido 5.424 millones, lo que supone un 40% más en términos interanuales y prácticamente lo mismo que se invirtió en todo el pasado año. Según las previsiones de la consultora, el sector terciario cerrará el año con unas inversiones cercanas a los 7.000 millones, lo que supondrá un crecimiento del 19% respecto a los registros del pasado ejercicio.

Este traslado de inversiones se ha producido, según CB Richard Ellis, por el cambio de escenario del sector 'en el que se han cerrado varias fusiones de compañías españolas, que han generado empresas más grandes con vocación internacional que invertirán con decisión en otros países'. De los cuatro subsectores (oficinas, centros comerciales, parques industriales y hoteles), el que más está creciendo es el de los centros comerciales, que, según el estudio, acumulará a finales de año un inversión de 2.700 millones de euros, de las que el 85% serán aportados por inversores internacionales.

Gran parte de ese cambio vendrá por la adaptación de los españoles a los patrones de consumo de otros países del entorno, dónde se gasta más en ocio que en alimentación. Según la consultora, los españoles destinan el 8,4% de su renta a actividades de ocio, un punto menos que Alemania o Francia y, cuatro, que Reino Unido.

Las oficinas más caras, en Madrid

La escasa oferta ha impulsado los precios de alquileres de oficinas, que crecieron un 18% en Madrid y un 4% en Barcelona en los últimos doce meses. La más beneficiada por el repunte de precios ha sido Madrid, que ha rebasado los 10 millones de metros cuadrados de superficie disponible y cuyas oficinas en el centro urbano son las más caras, con un precio medio de 32 euros por metro cuadrado y mes.