Guía para el inversor

El dinero del ladrillo llama al dinero

Fernando Martín, Rosalía Mera o Rafael Santamaría afianzan posiciones en valores inmobiliarios

11 de julio de 2003. La familia Entrecanales, propietaria de Acciona, sorprende al mercado con la adquisición del 8,7% de FCC. Por entonces contaban con 1.600 millones en plusvalías por la venta de Airtel y pagan 286,3 millones a la belga Frères Bourgedis para desembarcar en la compañía de Esther Koplowitz. Ese 8,7% ha ido creciendo hasta el actual 15,055% y su rentabilidad se ha multiplicado para valer al cierre de esta semana 1.265 millones de euros.

Entrecanales es el apellido que más dinero mueve en España por participación en constructoras o inmobiliarias cotizadas, con 5.669,3 millones de euros repartidos entre Acciona (59,77% o 4.425 millones) y la citada FCC (1.244,28 millones). Su historia en FCC, o la de Luis Portillo al frente de Inmocaral, es el mayor exponente de lo que el boom inmobiliario ha dado a quienes han sabido moverse en el parqué, pero no es el único ejemplo. De hecho, el mundo del ladrillo ha recibido recientemente a la multimillonaria coruñesa Rosalía Mera, ve crecer la cuenta corriente de la familia mexicana Gómez Sainz (propietarios de la inmobiliaria Hidafa) o la del ex alcalde socialista de Guadalajara, Javier Irízar Ortega.

La ex mujer de Amancio Ortega ha aprovechado una de las últimas colocaciones en Bolsa y obtiene en tres meses un rendimiento millonario. Rosalía Mera acudió el 19 de julio a la OPV de Riofisa y compró un 3,75% del capital a través de la sociedad de inversión Rosp Corunna. Posteriormente, entre agosto y primeros de septiembre, se hizo con un 1,25% adicional. Las acciones de Riofisa, presidida por Mario Losantos (cuenta con el 50,001% de Riofisa), debutaron en 18 euros y cotizan en la actualidad a 27,5 euros. La participación de Mera (2,25 millones de acciones) está valorada en 61,8 millones, un 52,3% por encima de lo que marcó el primer día.

Otros que se enriquecen al calor de los valores inmobiliarios son los mexicanos Gómez Sainz. Su inmobiliaria, Hidafa, comienza a sonar en los círculos bursátiles en octubre de 2004, cuando adquiere una pequeña participación en Cortefiel. Llegó a sentar un miembro en el consejo de la firma de distribución y acabó saliendo de ella en mayo de 2005 con 144 millones en el bolsillo.

A partir de ese momento, Hidafa se enfocó hacia tres compañías: OHL, Riofisa y Sniace. En la primera controla el 13,4% por un valor de 236 millones y en la segunda su parte del pastel (7,09%) asciende a 89,5 millones. En el caso de la apuesta por OHL los Gómez Sainz han invertido 123 millones en distintas operaciones y las plusvalías ya equivalen a un 91%. Por su parte, la aportación en Riofisa recibe el citado 52,3% de revalorización en un trimestre.

Los pisos traducidos al lenguaje bursátil elevan el patrimonio de otro personaje ajeno a las familias Koplowitz, Del Pino o Entrecanales. Javier Irízar encabezó la corporación municipal de Guadalajara como alcalde entre 1979 y 1983. Retirado de la política desde hace años, hoy es primer accionista (24,81%) del chicharro por excelencia, la inmobiliaria Urbas. La compañía que más eleva su capitalización en lo que va de año (318%) abrió las puertas al abogado Irízar, a través de Guadahermosa Proyectos Urbanísticos, en 2004. Su aportación fue un terreno en Guadalajara para que Urbas, en situación crítica, pudiera relanzar su actividad. La participación de Irízar vale hoy 40,45 millones de euros.

Otras nombres relacionados con valores inmobiliarios conquistan titulares a base de operaciones multimillonarias. Parquesol, estrenada en el Continuo el pasado 5 de mayo, encaja en el plan de expansión del Grupo San José. æpermil;ste último es propiedad de Jacinto Rey, un profesor de matemáticas que ejerció en Pontevedra hasta 1980. Entró en San José como contable y en 1986 ya era presidente y primer accionista. Rey, tan invisible hasta ahora como lo fue en su momento el propio Amancio Ortega, ha ofrecido 918 millones por Parquesol y prepara la salida a Bolsa de San José, la octava inmobiliaria del país.

La familia vallisoletana Fernández Fermoselle, será la principal beneficiada de la opa sobre Parquesol. Dejan el 50,77% de su empresa en manos de San José en una operación valorada en su totalidad en 917,6 millones. Los fundadores de Parquesol aliviarán la nostalgia guardando un 4% de las acciones de la inmobiliaria.

Y Fernando Martín, al frente de la promotora Martinsa, será el próximo en comprar las acciones de un sector, el inmobiliario, que crece un 38% en Bolsa en lo que va de ejercicio, según el índice Bloomberg de inmobiliarias europeas. Quien presidió el Real Madrid tiene un acuerdo para controlar Fadesa. Su principal accionista hasta ahora, Manuel Jove (54,61%) recibirá 35,7 euros por acción, con una prima del 20,8%. Martín encabezará una cotizada sin liderar una OPV y acelerará su paso fuera de España, donde ya ha iniciado operaciones en Polonia.