EDITORIAL

Ferrovial en Londres

Las aerolíneas que operan en Londres dieron ayer un salto cualitativo en su campaña contra la gestión de los aeropuertos de Londres por BAA, empresa adquirida hace apenas una semanas por el grupo Ferrovial. Tras el caos vivido en esos aeródromos a raíz de las estrictas medidas de seguridad implantadas por los atentados frustrados de comienzos de agosto, British Airways ha solicitado al regulador de la competencia que rompa el monopolio de BAA en Londres separando la gestión de al menos uno de los tres aeropuertos. A esta petición se han sumado Easyjet y Ryanair. La polémica es intensa en Gran Bretaña. Algunos expertos creen que la seguridad se aplica mejor si los aeropuertos están bajo una única gestión. Otros consideran que la competencia generaría un control más eficaz. En todo caso, cabe preguntarse si, en las mismas circunstancias pero siguiendo BAA en manos británicas, la polémica se hubiera generado con tanta intensidad.