EE UU

Una juez condena a las tabacaleras por ocultar los daños del tabaco

Una juez federal estadounidense ha dictaminado que las grandes tabacaleras fueron responsables durante décadas de una conspiración para ocultar los daños del tabaco. Sin embargo, la juez Gladys Kessler, no impuso ninguna multa a las compañías, como reclamaba el Gobierno, que pretendía que financiasen programas para ayudar a los fumadores a abandonar el tabaco.

Las compañías, entre ellas Philip Morris, Lorillard Tobacco y RJ Reynolds, 'han vendido sus productos con celo, con el único objetivo de conseguir el éxito financiero, sin considerar la tragedia humana y los costes sociales', asegura la juez. Además, apunta que 'fumar cigarrillos causa enfermedades, sufrimiento y muerte'. 'Pese a que internamente reconocían este hecho, los acusados públicamente han negado, distorsionado y minimizado durante décadas el peligro de fumar', afirma.

Pese a estas consideraciones, la juez asegura que carece de la facultad para imponer una multa. En febrero, mientras se celebraba el juicio, un Tribunal de Apelaciones rechazó la petición del Gobierno que reclamaba a las tabacaleras 280.000 millones de dólares, al entender que las compensaciones no podían castigar infracciones pasadas, sino prevenir futuras malas prácticas.

La juez obliga a las tabacaleras a no utilizar en sus etiquetas expresiones como 'bajo en alquitrán, mild o natural'. Además, deberán publicar anuncios con los efectos del tabaquismo e insertar en sus páginas web los documentos presentados a los fiscales del caso, transcripciones y declaraciones de los empleados sobre el impacto en la salud del tabaquismo.

Esta decisión da vía libre a Altria, matriz de Philip Morris, para llevar a cabo un spin off de su división de alimentación, Kraft. Una escisión que podría realizarse antes de que finalice el año.