Motor

Primer encuentro en la cumbre entre General Motors y Renault

Rick Wagoner, presidente de General Motors y Carlos Ghosn, su homólogo en Nissan y Renault, ya conocen de primera mano las posturas de cada uno respecto a la posible alianza entre las tres compañías. Ambos directivos se reunieron el viernes en un lugar desconocido. 'Todo está encima de la mesa', aseguró Ghosn.

El primer encuentro en Detroit estaba pensado para acercar posturas en una negociación impulsada por el primer accionista de GM, Kirk Kerkorian. La presión funcionó y dos semanas después llegó esta cita que no había empezado al cierre de esta edición. Cada una de las partes llegó a la reunión con una actitud bien diferente, a juzgar por las entrevistas que han concedido a medios franceses y estadounidenses en los días previos. Wagoner se ha mostrado más que cauto ante esta propuesta impulsada por Kirk Kerkorian y el propio Ghosn. Instalado en la posición de escuchar y ver, Wagoner no adelantó ningún detalle.

A USA Today comentó su contrariedad por la presión puesta por Kerkorian al hacer público su plan. 'No ayuda mucho, ha dado lugar a una especulación sin fin que no es buena para nuestro negocio y que distrae la atención de quienes trabajan en otras cosas'.

Wagoner dijo que habría preferido llegar a una potencial alianza después de que se hubiera hecho el trabajo en algunos de los frentes de crisis en los que ahora trabaja. Por el contrario, Ghosn hizo saber que de haber un acuerdo, querría que éste se cerrara antes de que acabe el año y que tendría que haber una entrada de capital por parte tanto de Renault como de Nissan. Los analistas especulan con una compra del 10% de GM por cada automovilística lo que significaría una inversión conjunta de 3.200 millones de dólares. Ghosn no ha querido cuantificar esta compra pero si hablaba de 'un porcentaje significativo' para que esta unión 'se tome en serio'. Siguiendo su estilo, el que ha convencido a Kerkorian de que es la persona que necesitan en GM, el energético jefe de Renault y Nissan, habló de buscar objetivos, fechas límites y áreas de trabajo tan pronto como sea posible. Ghosn está convencido de que la unión puede suponer un 'gran oportunidad', aunque explicó que él no querría liderar una tercera empresa y entiende que haya reparos ante esta operación si las alianzas en el pasado no habían funcionado bien, como en el caso de GM con Fiat.

Los problemas crecen para Ford

Moody's rebajó el viernes aún más la calificación de deuda de Ford que ya tiene consideración de basura. Según esta agencia, la compañía está bajo una presión considerable en EE UU. Fuentes de Ford dijeron a Bloomberg que este año se podrían registrar pérdidas de 3.000 millones de dólares en sus actividades automovilísticas en Norteamérica, el doble que en 2005, por la caída de ventas y margen. Se espera que gracias a otras actividades y mercados equilibre las cuentas.

La rebaja del rating complica la financiación de una de las empresas que más deuda tiene colocada en el mercado de bonos. El jueves, el consejo decidió rebajarse el 50% la retribución y el dividendo de este año. Los analistas creen que su presidente, Bill Ford, va a tener que acelerar el plan de reorganización presentado hace solo medio año.