'Destruir la plataforma europea de Endesa sería un grave error'
La posición de Endesa en Europa es, para su responsable, de 'un valor incalculable'. La eléctrica, señala, ha cumplido los planes comprometidos en sus filiales y ha rentabilizado su inversión.
Este ingeniero industrial llegó a Endesa en 1991. Justo 10 años después comenzó la aventura europea de la eléctrica a la que siempre ha estado ligado. El responsable de las filiales de Francia, Italia y Marruecos no entiende que, en el marco de la opa de Gas Natural, se proyecte la desintegración de una plataforma básica para el futuro mercado europeo y que balancea el riesgo del grupo. Jesús Olmos subraya que Europa supone un 15% del Ebitda de Endesa; un 20% de la capacidad y un 25% de las ventas.
En las opas sobre Endesa los activos de Europa han resultado muy apetecibles e, incluso, moneda de cambio. ¿Por qué?
La posición de Endesa en Europa es única entre las eléctricas, por eso es tan apetecida. Nosotros hemos aprovechado las escasísimas oportunidades que hay de entrar en mercados tan importantes como Italia y Francia y la posibilidad de acceder desde Francia al mercado alemán. Todo ello es una plataforma de crecimiento de incalculable valor.
A Endesa se le acusó en su día de pagar un alto precio por esos activos.
Nosotros pagamos lo que creíamos que valían en función de un plan de negocio. Y hemos cumplido estrictamente todos los compromisos que adquirimos con la compra de Endesa Italia en 2001 y la toma de control de Snet en 2004. No hemos pagado caro, sino lo que debíamos pagar para estar en esos mercados. La posición que tenemos en Europa y Latinoamérica balancea nuestro riesgo, frente a quienes tienen todo en España.
¿Cuánto han invertido hasta ahora?
La inversión histórica es de 1.468 millones. Endesa maneja en Europa unos recursos de 4.120 millones, que incluyen el dinero aportado, la deuda que consolida por 1.300 millones y la participación de los minoritarios. El dinero destinado a Europa genera una rentabilidad por dividendo de en torno al 10% y los 4.120 millones darán este año un Ebitda de más de mil millones. Según los analistas, la inversión vale hoy más de 5.000 millones y nosotros creemos que es mayor aún.
¿Los buenos resultados de las filiales se deben a que la electricidad está mejor retribuida en Europa?
Nuestra inversión ha ido acompañada de planes que hemos cumplido. En el caso de Italia, fue un plan valiente, pues apostamos por el repowering, que algunos nos desaconsejaron cuando llegamos. En segundo lugar, hemos ajustado un 35% la plantilla, firmando el primer acuerdo sindical del sector en Italia. El tercer eje de éxito ha sido afrontar el mercado liberalizado cubriendo con otras fuentes el contrato inicial que teníamos con Enel para toda nuestra producción. El plan de eficiencias nos permite beneficiarnos de precios altos porque tenemos una base de costes menor a la de nuestros competidores.
¿Y en el caso de Snet?
En Francia queremos repetir la experiencia y puedo garantizarle que es muy difícil. En Snet hemos sido capaces de reducir la plantilla un tercio y ahora vamos a invertir en nueva capacidad, pues somos los únicos que tenemos emplazamientos para construir ciclos combinados. Somos la empresa con más opciones de crecer tras EDF, por lo que sorprende oír que nuestra posición en Francia no es estratégica. El propio presidente de Eon ha dicho que esta posición es clave para el futuro mercado europeo.
¿No es, por tanto, una maquila, como dice Gas Natural?
No sé muy bien qué es una maquila. Todos los competidores europeos desean entrar en Francia: RWE, la propia Iberdrola o Enel. Francia nos permite acceder al mercado alemán y tener una posición de cobertura de riesgo con Italia. Desde 2005, manejamos un tercio de la interconexión entre ambos países, lo que nos ha permitido ganar mucho dinero.
¿Qué interconexiones gestionan?
A día de hoy, tenemos 600 MW de capacidad de interconexión en toda Europa: entre Dinamarca y Alemania, entre ésta y Holanda y entre Francia, Suiza, Eslovenia e Italia. Donde no estamos, accedemos a subastas virtuales que sumamos a nuestra capacidad real. Endesa está contribuyendo de manera importante a la liquidez de los mercados europeos y el estar en distintos países, aunque sea virtualmente, le da un gran valor. Por tanto, destruir esa plataforma, es un grave error porque es destruir la gestión íntegra de los activos europeos.
En su opa, Gas Natural pactó vender la mitad de Endesa Italia y Snet. Sin embargo, los accionistas minoritarios tienen unos derechos. ¿Es así?
Las dos filiales tienen unos estatutos y Endesa Italia, unos pactos parasociales, que hay que respetar. Sabemos que nuestro socio, ASM Brescia, quiere mantener la compañía, que es un producto de éxito de la liberalización eléctrica italiana, como un todo, sin desgajarla.
¿Qué ocurre con la operación de compra de la polaca Dolna Odra?
Polonia es un mercado objetivo para Endesa desde 2001 por su tamaño, su perfil de riesgo y su potencial de crecimiento. En Dolna Odra tenemos un acuerdo de compraventa con el Gobierno polaco pero, por una serie de problemas políticos, está paralizada. No descarto que la operación se cierre antes o después, pero esto denota lo difícil que es entrar en estos mercados y el valor que tiene. No entiendo cómo hay gente que dice que vamos a pagar un alto precio cuando no lo conocen. El precio es un concepto relativo, pues va ligado al plan de negocio y a la capacidad de cumplirlo.
¿Cómo han afectado las opas de Gas Natural y Eon en la gestión diaria?
En poco. La misma tarde de la opa de Gas Natural, el presidente y el consejero delegado tomaron la decisión de que los tres directores generales que llevamos los tres negocios permaneciéramos al margen de la opa y que siguiéramos trabajando como si nada pasara. Y es lo que hemos hecho. En el ámbito europeo, hay una larga lista de iniciativas.
'Vigilaremos que el pacto de Edison no perjudique a Endesa'
¿Le costó superar la decepción de no poder comprar la italiana Edison?Fue una decepción en tanto en cuanto era una grandísima oportunidad, pero Endesa demostró su capacidad de valentía para aprovechar las oportunidades. Por desgracia, EDF decidió quedarse en Italia pagando una gran cantidad, lo que demuestra que Edison valía mucho estratégicamente.Un año después, Endesa ha denunciado en Bruselas el pacto Enel-EDF sobre Edison y también ante el Gobierno y los reguladores italianos.El acuerdo entre las empresas que participan en los mercados francés e italiano puede ser legítimo, pero se trata de vigilar que no tenga cláusulas que perjudiquen la competitividad de Endesa. Sobre el accionariado de Edipower, hemos puesto de manifiesto la situación de ilegalidad producida tras la toma de control de Edison por EDF y AEM Milano y que ya han manifestado el Gobierno y los competidores italianos.¿Existe, además, un acuerdo entre los Gobiernos?No lo conocemos. Pero que pueda existir un pacto para garantizar a Enel una parte del mercado francés a cambio de dar a EDF el control de Edison por EDF es algo contranatura.Pero Endesa tiene la llave en un punto del acuerdo: la venta a Enel del 35% en manos publicas de su filial Snet.Tenemos un derecho de tanteo y, en función del precio, decidiremos si lo ejercemos o no. Pero tampoco vemos cuál puede ser el interés industrial en esa participación minoritaria.Entre los proyectos destacados figuran dos regasificadoras en Italia.Ahí nos anticipamos y vimos que nuestra posición en Italia sería débil si no llevábamos gas a la península de forma independiente. Al poco tiempo de llegar, iniciamos el desarrollo del terminal de Livorno, que fue autorizado hace pocas semanas, y el de Monfalcone, que es off shoreEndesa tiene en Marruecos un ciclo combinado en Tahaddart con la empresa estatal ONE. ¿Qué tal la experiencia? Es un mercado muy interesante con un crecimiento medio del consumo superior al 10% anual. Nuestra alianza con la ONE funciona muy bien, y es importante que este tipo de proyectos tengan una base económica. Tahaddart supone el 15% del consumo del país y tenemos otro proyecto en Al Wahda de 800 MW.