Turismo

Los hoteles urbanos suben los precios hasta un 13%

Los establecimientos hoteleros de las principales ciudades (Madrid, Barcelona, Sevilla, o Valencia) han elevado sus tarifas en su categoría estándar en los cinco primeros meses del año, según un informe elaborado por la consultora MHI Hotel.

En Madrid los precios por habitación avanzaron un 4,4%, hasta los 80 euros, mientras que en Barcelona subieron a los 92 euros, un 11% más. También en Valencia, las tarifas se incrementaron un 13% en esta misma categoría.

Estas subidas repercutieron positivamente en la rentabilidad de los hoteles (fijada en el revpar, ingresos por habitación). En general, todos los hoteles, con la única excepción de los establecimientos de lujo de Madrid (cayó un 1%), mejoraron la rentabilidad de su actividad.

En el caso de Madrid, estos ingresos subieron un 7,5% en los establecimientos estándar y un 8,5% en los de primera clase. En Barcelona, la rentabilidad también avanzó en todas las categorías: un 19% en los de lujo, y un 16% en los hoteles estándar.

Los ingresos de los hoteles sevillanos se incrementaron un 5% debido a los incrementos de precio el 5,3 %. En cuanto a Valencia, el revpar subió el 24%, como consecuencia del las subidas del 13% de los precios y a la mejora de la demanda.

La ocupación se eleva

Precisamente, la ocupación mejoró en casi todas las categorías de los hoteles. En Madrid, los establecimientos de categoría estándar fueron los que registraron mayor ocupación, con un 76%, dos puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año anterior.

Solamente la ocupación en los hoteles de lujo de la capital se vio afectada, tres puntos menos (un 64%) y, por consiguiente, generaron menores ingresos que en otros segmentos de alojamiento. Los hoteles de primera clase tuvieron un 74,2% de ocupación, igual que los mismos meses del año anterior.

La ocupación en los hoteles estándar en la ciudad condal experimentó un crecimiento de tres puntos porcentuales, hasta un 71%. Al igual que en Madrid, en Barcelona, también los hoteles de primera clase se vieron afectados por una caída de la ocupación (un punto menos, hasta el 78,5%).

En los establecimientos de Sevilla los niveles de demanda se situaron en torno al 70%.