Construcción

FCC controlará el grupo de autopistas que crea con Caja Madrid

Esther Koplowitz quiere dejar atado el control en la nueva sociedad de infraestructuras que creará con Caja Madrid en breve y que será la tercera gestora de autopistas de España. Cuando el holding salga a Bolsa a partir de 2010, su constructora FCC subirá su peso por encima del 50%. Pero antes tienen que engordarlo con más tamaño y no sólo ganando más concursos. Deberán aportar unos 1.800 millones en fondos propios en los próximos tres años.

La cuarta empresa del mundo por número de concesiones de infraestructuras está a punto de nacer. FCC y Caja Madrid ultiman su creación bajo el nombre provisional de Alborada. Después de que el pasado otoño dieran luz verde al proyecto, ahora perfilan los últimos flecos. La constructora que controla Esther Koplowitz tomará el control del holding justo antes de salir a cotizar dentro de unos años, en cualquier caso entre 2010 y 2012, cuando las condiciones de mercado lo aconsejen.

Los dos socios copian así la estrategia que han seguido para la inmobiliaria Realia, que sacarán a Bolsa en otoño. Antes de sacarla al parqué, Caja Madrid cederá la mayoría a FCC.

El plazo marcado para la salida al mercado de la nueva sociedad de infraestructuras da tiempo a dar más tamaño a una sociedad que nacerá con un valor de unos 850 millones, pero también para una posible reforma de la nueva normativa internacional contable que ahora penaliza a las concesionarias de autopistas.

El presidente será de FCC y el director, de la caja, en el esquema que se negocia

FCC 11,84 0,34%

El último punto depende de la presión que pueda hacer el Gobierno de España sobre Bruselas. Pero el primero está en manos de la tercera constructora y de la segunda caja de ahorros del país, que ahora aportarán 340 y 200 millones en activos, respectivamente. Caja Madrid, además, desembolsará otros 210 millones en una ampliación de capital porque tiene menos concesiones: aporta ocho en autopistas, un tranvía en la localidad madrileña de Arganda y su participación en el aeropuerto privado de Castellón aún por construir. Mientras, FCC suma siete autopistas de peaje directo, seis de peaje en sombra, seis de transporte ferroviario (el tranvía es compartido) y su 30% en el aeródromo de Castellón y el 15% en el de Santiago de Chile.

Aunque tendrán que desembolsar más dinero. En los próximos tres años los dos accionistas de Alborada deberán aportar 1.800 millones en fondos propios que, unido a lo que valen las concesiones de ambos generarán una revalorización de 522 millones, según los últimos documentos aportados a la negociación que ayer desveló el diario El Mundo. Hasta llegar a un tamaño de unos 3.600 millones, como está previsto en 2012, los socios tendrán que ganar concesiones por más de 1.000 millones. Para ello, se esforzarán en pujar en concursos internacionales como los que ahora emergen con fuerza en EE UU. Sólo con ganar el túnel del puerto de Miami, en el que compiten juntas la constructora y la caja, tendrían gran parte del camino recorrido.

Además, los socios se plantean reforzar más el tamaño con dos adquisiciones como la que Cintra (filial de Ferrovial) hizo en EE UU con la autopista de Indiana entre 2007 y 2008. Entre concursos y compras, la inversión comprometida rondará los 9.000 millones, de los que 7.200 millones irán a engordar la deuda.

Reparto de poder

La nueva empresa de infraestructuras saldrá reforzada para competir con Cintra, Itinere (filial de Sacyr Vallehermoso) y Abertis en España, aunque no en expansión internacional.

Mientras, el reparto de poderes aún está por aprobar, pero las conversaciones entre ambos socios se desarrollan sin tiranteces, máxime cuando se han reforzado los lazos entre Koplowitz y Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, que entrará en el consejo de FCC el 29 de junio como vocal dominical.

Según el esquema que se negocia, la gestión la llevará la división FCC Construcción. Habrá un presidente ejecutivo en representación de la constructora, Jesús Duque, director general de la citada filial, y como director general se perfila Javier Falces, director de concesiones de Caja Madrid, ambos artífices de los detalles técnicos del proyecto.

Buscan otro accionista financiero que tenga un 20%

Antes de crear formalmente la nueva empresa de infraestructuras, FCC y Caja Madrid se afanan en completar el accionariado provisional hasta la salida a Bolsa de Alborada. Buscan un socio financiero que tenga en torno al 20% de la sociedad, lo que permitirá a la constructora y a la caja reducir las aportaciones en capital y en inversiones que tendrán que realizar antes de 2010, plazo mínimo para sacarla a cotizar. El candidato ideal es un fondo de inversión experto en gestión de infraestructuras. En el mercado español, actúan ahora como tales el fondo del Santander y el de Ahorro Corporación. Al banco australiano Macquarie, un gigante en infraestructuras, tampoco le importaría ganar peso en España, aunque ahora está atado a Ferrovial.