Elecciones

La vuelta de Alan García calma los mercados

El resultado electoral de Perú mejora las previsiones económicas

En Perú, el nombre del ex presidente Alan García estaba ligado a la crisis económica con la que terminó su mandato en 1990: tasas de inflación que evaporaron el poder adquisitivo de los peruanos y el descontento ante medidas catalogadas de 'populistas' que dispararon el gasto y condujeron al impago de la deuda pública. Paradójicamente, su elección para un segundo mandato mejora las previsiones económicas de Perú. Por el momento, su triunfo frente al candidato nacionalista Ollanta Humala ha provocado un alza del sol frente al dólar, y un repunte de la bolsa peruana.

García, de 57 años, era el candidato menos temido por los mercados, frente a los ataques de Humala, un militar retirado rechazado por los inversores por su radical discurso contra el libre mercado y el apoyo a su candidatura del mandatario venezolano Hugo Chávez.

Los electores decidieron darle una segunda oportunidad a García, considerado también el 'mal menor'. Consciente de ello y después de conocer su victoria, pidió disculpas a los peruanos por el desastre económico y la corrupción en su mandato anterior.

Esta vez, García se aseguró el triunfo con sus promesas de campaña, a favor de un 'cambio responsable'. Prometió mejorar la balanza comercial, frenar la inflación y contener el déficit fiscal. Todo, con miras a mantener los buenos indicadores de la economía: una inflación anual de 2,2% en mayo, la tasa más baja entre las diez mayores economías latinoamericanas, y un crecimiento anual promedio del 5% entre 2001 y 2005.

El discurso de García fue un intento 'de convencer a los mercados de que se tomará muy en serio la política económica y no cometerá los mismos errores', dijo a Bloomberg Gianfranco Bertozzi, especialista en economía latinoamericana de Lehman Brothers.

La elección de Alan García da vía libre, además, a la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que deberá ser ratificado por los dos países, después de que las negociaciones concluyeran en enero. En la misma línea de Chávez y del presidente de Bolivia, Evo Morales, Humala se había manifestado contrario a la firma del tratado, que forma parte de los planes de EE UU de configurar un área de libre comercio en América. Con el triunfo de García, Chávez pierde a un potencial aliado para su causa Bolivariana, y para el eje que ha conformado con Cuba y Bolivia, que tanto temor despierta en los mercados internacionales.

El resultado electoral generó reacciones en España. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, deseó a García los 'mayores éxitos' en su próxima gestión y expresó la voluntad de trabajar 'estrechamente' con el país andino. Por su parte, el portavoz de Asuntos Exteriores del Grupo Popular, Gustavo de Arístegui se mostró 'satisfecho' por la victoria de García, a pesar de que es un candidato no afín a la ideología popular, porque prefiere 'a un mal gestor que al populismo' que representa Humala.

El empresariado español se mostró optimista con el resultado. El presidente del Club de Exportadores e Inversores, Balbino Prieto, afirma que el triunfo de García es positivo para las relaciones comerciales con ese país. 'Por parte de la empresa española existe la disposición para incrementar el comercio bilateral, y aumentar nuestras inversiones', expresó Prieto.

Pero no todos son buenos augurios para el segundo mandato de García, quien deberá gobernar con minoría en el Congreso. El partido Unión por el Perú (UPP), de Humala ganó las elecciones legislativas, que se celebraron de forma paralela a las presidenciales. El UPP obtuvo 45 escaños en el Congreso, y el Partido Aprista Peruano de García, 36, lo que da una fuerza inusitada a Humala. García logró el triunfo en solo nueve de los 24 departamentos del país, los más poblados, pero especialmente en la codiciada Lima, que aglutina a una tercera parte del electorado total. Por su parte, Humala ganó en 15 departamentos del sur andino y la selva, las zonas más deprimidas y pobres de Perú, un país donde más del 50% de la población está sumida en la pobreza.

Un líder enfrentado a Hugo Chávez

Alan García se ha beneficiado del apoyo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al candidato nacionalista Ollanta Humala.

En medio de agrias disputas con Chávez, en las que no faltaron los insultos, García se ha proclamado como el candidato que no permitirá la injerencia del mandatario venezolano en los asuntos de Perú. Ahora, con su triunfo, está latente la posibilidad de que se mantenga la crisis en las relaciones entre los dos países. Chávez había manifestado su intención de suspender las relaciones diplomáticas y comerciales si García triunfaba.

De momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores venezolano informó que se mantiene la situación de crisis.