Economía

La inflación en EE UU y Europa aviva el temor a nuevas subidas de tipos

Los malos datos de inflación del mes de abril en la zona euro y en Estados Unidos desataron ayer el temor a nuevas y rápidas subidas de tipos de interés a ambos lados del Atlántico. La reacción de los mercados no se hizo esperar y las Bolsas europeas registraron las mayores caídas en dos años. El euro también se resintió frente al dólar

Los datos de inflación de abril de la zona euro, facilitados ayer por la mañana por Eurostat, acrecientan la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) eleve el tipo de referencia del dinero -situado ahora en el 2,5%- en su próxima reunión del mes de junio. El índice de precios de consumo (IPC) de la zona euro aumentó un 0,7% con lo que la tasa interanual repunta al 2,4%, frente al 2,2% de marzo.

El encarecimiento de la vivienda, del transporte, del alcohol y del tabaco explican en buena medida el mal dato de abril, aunque la crisis energética provocada por la posición del Gobierno iraní explica en gran medida el mal dato de los precios del Viejo Continente en el mes de abril. De hecho, en términos ponderados, el combustible de transporte fue el producto que más contribuyó al dato del mes, con 0,35 puntos porcentuales, seguido del gas (0,19 puntos) y del combustible de calefacción (0,14 puntos). La gota que colmó el vaso de los mercados, que habían encajado bien el IPC europeo, fue el dato de la primera economía del mundo. En Estados Unidos, los precios de la energía y los alquileres dispararon también las cifras de inflación por encima de las previsiones de unos analistas que empiezan ya a apostar por otra subida de tipos a finales de junio y cuando ya hay expertos que vaticinan que se situarán en el 6% en el 2007.

Wall Street cayó con fuerza y a continuación las bolsas europeas se desplomaron, con caídas no vistas en los últimos dos años.

Según los datos que dio a conocer ayer el departamento de Trabajo norteamericano, los precios al consumo subieron un 0,6% en abril cuando el mes anterior lo habían hecho un 0,4%. Hasta abril, la inflación interanual queda en el 3,5% comparada con el 3,4% registrado el mes anterior.

Nivel incómodo para la Fed

Por lo que respecta a la inflación subyacente, una vez descontados los precios más volátiles de los alimentos y la energía, el índice subió en abril un 0,3%, lo que deja el cómputo interanual en el 2,3%, por encima del 2,1% previo.

La lectura de la inflación subyacente está, por lo tanto, por encima de la zona en la que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dice sentirse cómodo (el 2%), lo que ha animado a los analistas a pensar que la pausa en la campaña de subida de tipos puede que no se detenga en la reunión del mes que viene. Esta sentimiento se refuerza con el hecho de que los datos que miden la evolución de la economía no muestran aún los signos claros de desaceleración con los que se contaba. La Fed ya ha dado a entender que el grueso del estímulo monetario se ha retirado y ahora las subidas de tipos dependerán de la lectura de las cifras que arroje la economía. Ello ha abierto por primera vez en años, una fase de incertidumbre sobre la política monetaria agravada por el hecho de que el sector de la vivienda, que es el más vigilado por los economistas se está ralentizando, aunque a la vez manda señales confusas sobre la velocidad de su normalización.

A su vez, el dólar se vio beneficiado por estas expectativas. El euro, la moneda única, bajó con fuerza. A última hora de ayer se situó en 1,274 dólares, frente a los 1,284 de la jornada anterior. La tendencia se vio favorecida por las declaraciones del ministro francés de Finanzas, Thierry Breton, en las que aboga por evitar que el euro siga subiendo en próximos días.

Cae el diferencial de España con la UE

El índice de precios de consumo (IPC) de la zona euro aumentó un 0,7% en abril y se situó en el 2,4% en tasa interanual, frente al 2,2% de marzo, según los datos publicados ayer por la Oficina de Estadística comunitaria (Eurostat). En el conjunto de la UE, la inflación mensual se situó en el 0,7% y alcanzó el 2,3% en términos interanuales.

De esta forma, el diferencial de inflación entre España y la zona euro se redujo dos décimas en abril, debido al aumento más acelerado de las tensiones inflacionistas en la región monetaria. Los precios aumentaron en España un 3,9% interanual en marzo y abril, mientras que en la zona euro el incremento fue del 2,2% y del 2,4%, de modo que el diferencia pasó de 1,7 puntos en marzo a 1,5 puntos en abril. Por países, España es el cuarto de la UE de los 25 con más inflación, por detrás de Letonia (6,1%), Eslovaquia (4,4%) y Estonia (4,3%). Polonia (1,2%), Finlandia (1,5%) y Dinamarca (1,8%) son los países donde los precios se encuentran más contenidos.

La vivienda sigue siendo la rúbrica que acumula mayores tensiones inflacionistas en términos interanuales, al marcar un aumento del 5,3%, por encima de los transportes (4,6%) y alcohol y tabaco (2,7%). Los hoteles y restaurantes se encarecieron un 2,7%. Al analizar la influencia ponderada de cada rúbrica, se aprecia que el combustible para transporte fue el producto que más contribuyó al repunte general, con 0,35 puntos porcentuales, seguido del gas (0,19 puntos) y el combustible de calefacción (0,14 puntos).