Mercados

El mensaje del G-7 impulsa a las divisas asiáticas frente al dolar

Las divisas asiáticas, con el yen en cabeza, acogieron ayer con subidas el mensaje del G-7 (los siete países más industrializados del mundo), que este fin de semana conminaba a los Gobiernos asiáticos, y en especial al chino, a permitir la apreciación de sus divisas frente al dólar.

El mercado anticipa una mayor debilidad del dólar a medio plazo que sea capaz de reducir el elevado déficit por cuenta corriente de la economía estadounidense. Pero los analistas creen que este movimiento, que debería producirse en la relación cambiaria de la divisa estadounidense con las monedas asiáticas, será gradual, sin cambios bruscos.

La reunión del G-7 de este fin de semana culminó con un mensaje bastante explícito dirigido a los gobiernos asiáticos y en especial al chino para que permitan la apreciación de sus divisas, como medida para combatir los desequilibrios comerciales mundiales.

'Se trata de que a medio plazo Estados Unidos consuma menos y ahorre más y que Asia consuma más y ahorre menos', explica Arlo Carrió, analista de Sabadell Banca Privada.

Esta reunión de los ministros de finanzas del G-7 ha tenido como novedad un mensaje directo dirigido a China, frente a otros más genéricos de ediciones anteriores en los que simplemente se recomendaba una mayor flexibilidad de los tipos de cambio.

El yen fue la divisa que ayer acogió con mayor volatilidad el mensaje del G-7. La moneda japonesa se apreció cerca de un 1,6% frente al dólar y alcanzó su nivel más alto de los últimos tres meses a la altura de los 114,51 yenes por dólar. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio perdió un 2,8%. El euro, más tranquilo, se apreció un 0,43% frente a la moneda estadounidense, hasta 1,2394 dólares.

'La depreciación del dólar es importante porque aumentaría la competitividad de los productos estadounidenses y, si aumentan las importaciones de los países asiáticos, el déficit por cuenta corriente descendería', explica María Antonia Muñoz, analista de renta fija de Inversis Banco.

La preocupación en torno al déficit por cuenta corriente estadounidense ha aumentado con la subida del precio del petróleo. Estados Unidos importa la mitad del petróleo que consume.

'Hay un verdadero tira y afloja entre China y EE UU, pero no se van a producir cambios bruscos', vaticina Antonio Villarroya, analista de renta fija de Merrill Lynch. 'China no a permitir que su moneda se aprecie bruscamente y Estados Unidos tendrá cuidado con los mensajes que manda a China para evitar una venta masiva de los bonos estadounidenses que tiene el Gobierno del país'.

Aunque los analistas coinciden en que la depreciación del dólar debe producirse en relación con las divisas asiáticas, consideran que la clave de la corrección se encuentra en la política de la Reserva Federal con respecto a los tipos de interés. El mercado descuenta que la Fed suba los tipos como mucho hasta el 5%, frente al 4,75% actual.

En el momento en que se estreche el diferencial de los tipos estadounidenses con el de otras economías, el dólar perderá terreno. La cuestión es saber quién asumirá esa depreciación, si el euro en solitario, como en el periodo entre 2002 y 2005, o con las divisas asiáticas aportando su parte. 'Nosotros pensamos que el euro asumirá de nuevo la mayor parte de ese ajuste', apunta José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

La opinión de los analistas

Una depreciación ordenada y gradual. Esa es la opinión de analistas y estrategas sobre la evolución del dólar en los próximos meses. La opinión mayoritaria es que es necesario que sean las economías asiáticas las que asuman esa depreciación de cara a reequilibrar las balanzas por cuenta corriente y en especial la de Estados Unidos. Sin embargo, existen dudas y se teme que al final sea el euro el que termine por asumir el ajuste.

Antonio Villarroya. Merryl Linch

'Los movimientos en el mercado de divisas serán muy graduales y dependerán del crecimiento económico en cada momento de Estados Unidos y Asia. Con su crecimiento, China podría vivir con un tipo de cambio menos favorable. Para Estados Unidos, el problema vendrá cuando China compita con productos de calidad, y no con exportaciones baratas como en la actualidad'.

Arlo Carrió. Sabadell Banca Privada

'El mensaje del G-7 no va a provocar un punto de inflexión en el mercado de divisas. No creo que China vaya a cambiar el plan de actuación con su moneda. Otra cosa es que el mensaje logre que aumente la tolerancia a divisas más fuertes en países como Japón. Las implicaciones si esto sucede son importantes, porque las economías emergentes de la zona se han financiado con yenes'.

María A. Muñoz. Inversis Banco

'Ha habido un cambio en el mensaje del G-7 frente a los anteriores, al hacer una alusión directa a China. Pero el retroceso del dólar ya había comenzado la semana pasada tras la publicación de las actas de la reunión de la Fed en las que se intuye que la próxima subida de tipos será la última. Prevemos que la depreciación continuará, pero debería venir por el lado de China y no de Europa'.

José Carlos Díez. Intermoney

'Si el G-7 y el FMI dicen que el dólar debe caer es porque va a hacerlo. Estados Unidos quiere depreciar el dólar a niveles de diciembre de 2004, en torno a 1,30 dólares por euro. La clave es quién va a asumir esa corrección. Lo ideal sería que el euro y las divisas asiáticas compartieran la subida frente al dólar, pero creemos que al final será el euro el que asuma la mayor parte del ajuste'.