Construcción

FCC prepara compras en el negocio de cementos por 900 millones

El plan de grandes compras de FCC se despeja. Prepara operaciones en las que está dispuesta a invertir hasta 900 millones de euros para crecer en el negocio de cementos. Norteamérica y América Latina están en el punto de mira de la filial Cementos Portland Valderrivas.

Hay varias operaciones bajo la lupa. El tercer grupo de construcción y servicios del país explora, a través de su filial Portland Valderrivas, sobre todo el continente americano, como dejó claro el consejero delegado de la cementera, José Ignacio Martínez-Ynzenga, que citó Canadá, Latinoamérica e incluso el norte de África como posibles objetivos. Pero prefirió no dar más detalles en este sentido.

En Latinoamérica, sin embargo, hay al menos dos países que ofrecen posibilidades con cementeras de peso controladas por socios locales: Colombia -donde el grupo Argos es líder y tiene activos en países vecinos y en Estados Unidos- y Brasil, donde Votorantim, también con presencia estadounidense, que se sitúa entre las diez primeras cementeras del mundo.

Portland Valderrivas, segunda cementera española y primera independiente, tiene poca deuda y capacidad para gastar hasta 900 millones de euros 'sin que afecte a la ratio de endeudamiento', señaló Martínez-Ynzenga durante la visita organizada a la fábrica de cemento de Harleyville, cerca de Charleston, una de las tres que tiene en EE UU.

Valderrivas potencia las plantas de EE UU con una inversión total de 563 millones

Este país es ahora la firme apuesta de Portland Valderrivas. La compañía que tiene como vicepresidenta a Esther Koplowitz, máxima accionista de FCC, cuenta con la filial Giant Cement y CDN-USA (que controla en un 65% y comparte con Cementos Lemona). Así se refleja en las inversiones de más de 500 millones de dólares que incluyen la modernización de las fábricas de Giant Harleyville, en Carolina del Sur y de Keystone en Thomaston (Maine).

Ahora destinará 170 millones de dólares a transformar la planta de Bath, en Pensilvania, para que pase a producir de vía húmeda a seca. En total 670 millones de dólares (563 millones de euros).

El cambio en el modelo de producción implica menos coste de energía, con lo que el ahorro en Harleyville y Keystone alcanza 36 millones.

En Estados Unidos, además, Giant ha abierto una vía de negocio que tiene posibilidades de exportarse a España. La división GRR! (Giant Resources Recovery) transforma residuos sólidos y líquidos -tanto los que generan las cementeras como los de otras industrias- en combustible para sus propias plantas productoras. Es la primera empresa estadounidense en este campo, con una cuota del 22%. 'La ventaja es que se elude la subida de otros combustibles y se reducen costes', explicó Manuel Llop, presidente de Giant.

En España, los ayuntamientos tienen la llave para las autorizaciones. Sólo nueve de 37 fábricas de cementeras, entre ellas Valderrivas, tienen permiso para hacer esta quema de residuos por el temor a la contaminación. 'Desde 2007 habrá más facilidades con la autorización ambiental integrada y en unos cinco años podemos llegar al nivel de uso de la UE', apuntó Pablo Espeso, director general de Portland Valderrivas.

Puede convertirse en un nuevo negocio, como demuestra la experiencia de GRR!, que aporta el 21% de los ingresos de Giant. Entre los clientes figuran el gigante de distribución Wal Mart, las farmacéuticas Pfizer, Roche o BMW y Michelin, en el sector de la automoción. 'Logramos márgenes del entorno del 30% y reducimos emisiones', añade José Ignacio Domínguez, vicepresidente de Giant. En EE UU no hay tope para emisiones de CO2, aunque sí de otros gases también derivados de la producción de cemento.

Un plan para doblar tamaño en cuatro años

FCC quiere poner su cementera a velocidad de crucero. Cementos Portland Valderrivas, donde es máximo accionista con el 67%, ultima su plan estratégico para los próximos cuatro años (2006-2010). Y uno de los objetivos en estudio es duplicar tamaño en ese periodo, una aspiración que va en línea con lo fijado en el plan estratégico que FCC presentó para todo el grupo en abril pasado. En tres años FCC quiere doblar ventas, hasta llegar a 12.000 millones y el resultado bruto de explotación (1.600 millones). Además, busca multiplicar casi por cuatro el peso del negocio en el exterior, hasta que suponga entre el 35% y el 40% de la facturación consolidada del grupo.

En cuanto al cierre de este año, la aportación de Portland Valderrivas será mayor de la prevista cuando FCC anunció el plan estratégico a tres años. La cifra de negocio crecerá en torno al 8% para situarse en 960 millones cuando la estimación era mucho más conservadora y rondaba el 3%. En beneficio bruto de explotación, el incremento será del 32%, hasta unos 366 millones, frente al 2,6% que tuvo en 2004, un año en el que las cuentas se vieron ligeramente distorsionadas por la comparación con 2003, cuando vendió la participación del 21% de Energía Hidroeléctrica de Navarra (EHN) a su rival Acciona. El beneficio neto, que en 2004 cayó un 22%, crecerá en torno al 14%, según las previsiones que maneja el equipo de Portland Valderrivas al frente del cual está José Ignacio Martínez-Ynzenga.