Automóvil

General Motors acuerda con el sindicato de EE UU una crucial reducción de gastos

Tras meses de negociaciones que culminaron en las primeras horas del lunes, General Motors anunció un acuerdo con el UAW, el sindicato de la automoción en EE UU, para reducir en 3.000 millones de dólares brutos los costes sanitarios al año. El pacto llegó el mismo día en el que GM presentaba pérdidas trimestrales de 1.633 millones de dólares (1.326 millones de euros).

GM ha definido el acuerdo como histórico y sin precedentes. Es el primer paso para darle la vuelta a una automovilística que profundiza en las pérdidas acosada, por un lado, por una mala evolución de sus ventas en EE UU y Europa y, por otro lado, por una gravosa estructura de costes por cuestiones de personal y materias primas entre otros problemas.

El acuerdo alcanzado ayer con los sindicatos se centra en la solución de este segundo punto y es, junto con otras medidas, como la reducción de 25.000 empleos anunciada en junio, un elemento que ayudará a reducir costes a un ritmo de más de 5.000 millones al año.

El acuerdo con la UAW, según explicaban ayer desde la empresa, supone un recorte de 15.000 millones de dólares de costes sanitarios de los pensionistas (y familias) a largo plazo sobre unas obligaciones de 77.000 millones. La compañía dijo que los gastos anuales de sanidad de los empleados serán rebajados en 3.000 millones de dólares brutos, lo que dará lugar a un ahorro en cash de 1.000 millones de dólares al año. En un país donde el Estado no provee cobertura sanitaria, GM tenía previsto pagar una factura por este concepto de 5.600 millones de dólares este año.

Este acuerdo, que aún debe ser ratificado por las bases del sindicato y afecta a 750.000 trabajadores y sus familias, es una de las mayores concesiones que ha hecho el UAW después de que en 1981, en medio de una severa recesión, los trabajadores renunciaran a vacaciones y actualizaciones de salarios. La firma del pacto se produce días después de que Delphi, ex filial, suspendiera pagos. Además ya se habían dado pasos anteriores ya que durante el verano, GM subió el copago del seguro médico a los asalariados y congeló salarios. Con respecto a los despidos anunciados en junio, se espera que antes de fin de año, se 'den más detalles de la reestructuración'.

Los analistas creen que la rebaja conseguida ayer está por encima de lo que estimaban que podría lograr la automovilística. Además se espera que el acuerdo sea un modelo para que Chrysler y Ford hagan lo mismo.

Las acciones de GM fueron premiadas con subidas en los mercados por ello y por el anuncio de que podría vender la participación de control de su filial de crédito al consumo GMAC, la empresa rentable del grupo, para ayudar a elevar la calificación de la empresa, que ahora mismo tiene un bono considerado basura por S&P.

La gran automovilística aumenta sus pérdidas

Los resultados positivos de Asia, América Latina y Oriente Medio no pueden compensar las grandes pérdidas que GM registra en los mercados de EE UU y Europa, los más fuertes para la empresa pero también los que más problemas tienen. En conjunto, GM perdió en el tercer trimestre 1.633 millones de dólares (1.326 millones de euros) frente a los 315 millones de beneficios en el mismo trimestre del año anterior. Excluidos cargos no recurrentes y un ajuste fiscal, las pérdidas habrían sido de 1.100 millones de dólares.

Los resultados de los mercados pequeños, su filial financiera, GMAC, que ganó 675 millones de dólares frente a los 620 del mismo periodo del año anterior, y la subida de las ventas netas un 5,2% (hasta 47.226 millones) fueron las mejores noticias de un trimestre en el que la empresa volvió a perder cuota de mercado mundial para quedarse con el 14,6% del mercado (frente al 15,4% en 2004) y su rentabilidad fue del -3,7%.

En Europa, las pérdidas han sido de 150 millones de dólares frente a los 236 perdidos el año anterior. La mejora viene por la rebaja de costes. La cuota de mercado bajó hasta el 9,3%.