Lunes de los fondos

Año dulce para los fondos

La rentabilidad media simple se coloca en el 6,79% hasta septiembre en España

El mercado de fondos de inversión español está disfrutando de unas rentabilidades y crecimiento que se situaría, sin lugar a dudas, en lo más alto de las previsiones más optimistas del sector. La rentabilidad media simple de los más de 2.600 fondos domiciliados en España en los primeros nueve meses del año se coloca en un excelente 6,79%, en importante medida gracias a los estupendos retornos de los fondos de Bolsa. Sin embargo, dado el carácter marcadamente conservador del mercado de fondos español, la rentabilidad media ponderada se queda en el 4,33%, cifra, en cualquier caso, nada despreciable cuando se compara con otros activos financieros.

El gran momento del sector se fundamenta no sólo en el hecho de que la renta variable ha funcionado especialmente bien, sino que la renta fija ha seguido sorprendiendo a la mayoría y ha proporcionado retornos atractivos, en particular para aquellos con inversiones a más a largo plazo.

De este modo, la categoría Lipper Renta Fija Euro a Largo Plazo lleva acumulado, en lo transcurrido del 2005, un retorno medio cercano al 3% y ello a pesar de los problemas del pasado mes.

Las tasas internas de retorno de los bonos a largo plazo han continuado con la tendencia decreciente del pasado año con su consiguiente efecto positivo en los precios. Esta tendencia mucho menos clara en Estados Unidos, dado su progresivo ritmo de subidas de tipos de interés a corto plazo, sin embargo, tuvo un periodo de fuertes caídas en la primavera, que arruinó muchas estrategias, incluyendo la de algunos fondos de gestión alternativa. Las valoraciones siguen pareciendo bastante ajustadas, por lo que no debiera de sorprender demasiado el reciente rebote de los rendimientos, que ha pasado su consiguiente factura a los precios de los bonos y, en consecuencia, a las carteras de los fondos que invierten en ellos.

Otro de los acontecimientos relativamente sorprendentes, pero que han tenido un efecto positivo en todos aquellos fondos expuestos al dólar estadounidense, es la fuerte apreciación de la divisa verde con respecto al euro. El movimiento pudiera considerarse un rebote lógico tras la persistente debilidad de los tres ejercicio anteriores y que llevó al dólar a perder cerca de un 40% de su valor contra la divisa europea.

La tendencia a medio plazo no parece especialmente halagüeña para el dólar, dados los fuertes desequilibrios de la economía norteamericana, pero no se puede descartar una apreciación incluso mayor en el corto plazo. Mientras tanto, los fondos de renta fija en dólares están proporcionando rentabilidades medias de dos dígitos y los de renta variable norteamericana se sitúan en niveles similares, alrededor del 14%, a pesar de la debilidad de Bolsa estadounidense, cuyos principales índices apenas consiguen superar los niveles a los que comenzaron a principio de año.

En contraposición, la renta variable europea, desligándose de la debilidad mostrada por sus principales economías, esta resultando una de las ganadoras del ejercicio. Los buenos resultados empresariales con importantes aumentos de beneficios, gracias a sus esfuerzos en la reducción de costes y su exposición a mercados globales más dinámicos como los emergentes, y las atractivas valoraciones, en comparación a muchos de sus homónimos al otro lado del Atlántico, han resultado en retornos medios alrededor del 20%.

Merece la pena destacar que los fondos de renta variable española han alcanzado rentabilidades similares a la de los europeos, pero han roto la tendencia de superarlos en gran medida, de los dos años anteriores.

Otra cosa ha sido el comportamiento de los pocos fondos, existentes en el mercado, de Bolsa española de pequeñas y medianas compañías, que consiguen doblar los retornos hasta acercarse al 40%.

Las estrellas del año, no obstante, siguen siendo los fondos de renta variable emergente, que parecen no perder fuelle. Concretamente, los de mercados emergentes europeos y latinoamericanos parecen enzarzados en una lucha por ver cuál proporciona mayores retornos. A cierre del tercer trimestre, los latinoamericanos lideraban con una rentabilidad media extraordinaria del 56,05%, mientras que los europeos se quedaban en un 52,83%.