Presupuestos 2006

Superávit a pesar del petróleo

El PIB nominal alcanzará por primera vez el billón de euros. La economía crecerá un 3,3%, con un excedente fiscal del 0,2%, pese al alza del crudo y al agujero exterior

El Gobierno ha planteado los Presupuestos para 2006 bajo un escenario 'macro' de continuidad en el crecimiento económico aunque 'no exento de importantes riesgos', en palabras del vicepresidente Pedro Solbes. Riesgos que pasan por la evolución del precio del petróleo, la de los tipos de interés y el sector exterior.

La economía española alcanzará por primera vez un billón de euros (956.300 millones) de PIB nominal, sustentada, como en años anteriores, en la fuerte demanda interna.

Así, tanto el consumo de los hogares (3,6%) como la formación bruta de capital fijo (5,1%), principales componentes de la demanda interna, volverán a crecer por encima del aumento del PIB real previsto (3,3%). Solbes destacó ayer, sobre todo, el buen comportamiento de la inversión en bienes de equipo, que se prevé que crezca un 7%.

'La fuerte expansión de los bienes de equipo pone de relieve la confianza de los empresarios en el crecimiento económico futuro', remarcó en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados.

Echará una mano también la creación de empleo (469.000 nuevos puestos de trabajo), situándose la tasa de paro 'en el entorno del 9% de la población activa', dos millones de desempleados. Los nuevos afiliados a la Seguridad Social sostendrán en buena medida la recaudación.

Sin embargo, buena parte de la debilidad del presupuesto se centra en el sector exterior. El Ejecutivo confía en que la aportación negativa al PIB de este sector se pueda reducir parcialmente, pasando de -1,7 puntos en 2005 a -1,1 puntos el próximo año, gracias a la recuperación de las exportaciones y la contención de las importaciones. Pero todo está condicionado, como asegura Solbes a que la zona euro, principal destino de las mercancías españolas, se recupere en los próximos trimestres. Esta ansiada recuperación es la que también esperan organismos como el FMI o la propia Comisión Europea. El problema estriba en que si ésta no llega, será muy difícil alcanzar el volumen de exportaciones necesarios para recortar el ya abultado déficit comercial. La sangría de este desfase supera ya en agosto los 40.000 millones de euros. Para 2006 está previsto que el déficit comercial alcance el 8,4% del PIB, casi un punto por encima de lo estimado para este año.

Un segundo condicionante de los Presupuestos es el fuerte encarecimiento del petróleo. Las cuentas públicas para 2006 han sido diseñadas con un precio medio del barril de crudo brent (referencia en Europa), de 55 dólares, ocho dólares por debajo de la cotización actual. Solbes argumentó ayer que se trata de un 'precio medio' al que, probablemente se irán acompasando las cotizaciones del petróleo el próximo año.

A favor de las cuentas diseñadas por el vicepresidente juega también el hecho de que los 'shocks' petrolíferos tienen ahora una incidencia menor que hace 20 años, cuando la economía mundial era mucho más dependiente de la energía. No obstante, el 'riesgo existe', como recalcó Solbes, y el traslado masivo de renta desde los consumidores hacia los países productores de petróleo acaba notándose al final en la contabilidad nacional.

A pesar de todo, el Ministerio de Hacienda ha diseñado para el próximo año unas cuentas públicas que contemplan un superávit fiscal del 0,2% del PIB para el conjunto de las Administraciones (Estado, Seguridad Social, municipios y comunidades). Un superávit centrado en el excedente de la Seguridad Social (0,7% del PIB) que compensará holgadamente el déficit del Estado central (-0,4%) y el de las comunidades (-0,1%).

Solbes insistió ayer en que las previsiones son 'muy prudentes', abriendo la posibilidad de que el superávit global del 0,2% 'pueda ser mejorado' si los ingresos tributarios van tan bien como ahora. El vicepresidente estima que se puede mejorar, además del superávit previsto para 2006, el pequeño excedente estimado también para este año (0,1%). La intención del Gobierno pasa por que en los próximos ejercicios el superávit fiscal sea un hecho, no sólo para el conjunto de las administraciones públicas 'sino para cada una de ellas', incluido el Estado central, por lo que éste último subsector deberá hacer un esfuerzo especial.

Otro de los mayores riesgos e incertidumbres con que cuenta la economía española es la inflación. La tasa interanual se encuentra ahora en el 3,3% y el continuo repunte del petróleo amenaza con disparar este indicador en los próximos meses. A pesar de todo, el vicepresidente confía en que el alza del petróleo sea temporal sin que llegue a trasladarse de forma permanente a los precios de consumo y a los salarios.

'La inflación subyacente (descuenta del IPC los elementos más variables a corto plazo como el petróleo y los alimentos frescos) se encuentra ahora nueve décimas por debajo de la general, algo que sólo ha ocurrido una vez en los últimos 20 años, lo que nos permite ser relativamente optimistas', añadió ayer Solbes. No obstante, el IPC permanece lejos de lo deseado. Esta más de un punto por encima del objetivo (2%) marcado por el Banco Central Europeo (BCE) para la zona euro.

El diferencial de inflación de España con la media de la zona euro supera también el punto, minando la competitividad de los productos españoles frente a los de otros países. En este sentido, el vicepresidente Solbes animó ayer a continuar con la moderación salarial de años anteriores. También destacó que es normal que una economía como la española, que está creciendo dos puntos por encima de la media de la zona euro, registre tasas de inflación más altas. Un mayor crecimiento del PIB lleva consigo también mayores ingresos. Los Presupuestos consolidados de ingresos para 2006 (incluyen el Estado central, los organismos autónomos y la Seguridad Social) ascienden a 253.110 millones de euros, lo que supone un aumento del 8,4% respecto a este año, un crecimiento por encima del PIB nominal (6,6%).

Los recursos más importantes son los ingresos tributarios, que alcanzan el 46,5% del total, seguidos de las cotizaciones sociales, que absorben el 44,7%.

En cuanto al gasto consolidado, el presupuesto del Estado es el 48,6% del total de gastos no financieros, dejando un 35,9% para la Seguridad social. El restante 15,5% se lo reparten los organismos autónomos y demás entes públicos.

Solbes prevé que se mantengan los tipos de interés, pero con tendencia al alza al final de año

Una de las variables a tener en cuenta es la evolución de los tipos de interés, en una economía en la que millones de consumidores cuentan con préstamos al consumo e hipotecarios, y en la que el precio del dinero es fundamental a la hora de tomar decisiones de inversión empresarial.

El departamento que dirige Pedro Solbes ha dibujado un escenario central en el que los tipos a corto crecerán dos décimas (del 2,1% al 2,3%) y los de largo plazo lo hagan una décima (del 3,4% al 3,5%). El secretario de Estado de Economía, David Vegara, indicó ayer que cualquier variación que se pudiera dar en los tipos de interés centrales no provocará 'sensibles variaciones' en la política de emisiones de deuda pública llevada a cabo por la Dirección General del Tesoro.