Presupuestos 2006

Economía negocia con los socios del Gobierno la inversión territorial

Estos pueden ser los Presupuestos del Estado de la historia reciente que salgan aprobados por el Parlamento con el mayor apoyo político que se recuerda, siempre y cuando el posible fracaso del Estatuto catalán no contamine los acuerdos alcanzados hasta ahora con los grupos parlamentarios que respaldan al Gobierno. Esta es la impresión que se tiene en el Ejecutivo y en el PSOE, donde el vicepresidente Pedro Solbes y el portavoz del Grupo Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba han conseguido encauzar el acuerdo con la práctica totalidad del arco parlamentario, con la lógica exclusión del PP.

Fuentes gubernamentales admitían ayer que sólo faltan por limar las partidas de inversión que afectan al Ministerio de Fomento, pues es en ellas donde se concentran la mayoría de las enmiendas parciales que defenderán Esquerra Republicana, Izquierda Unida, Coalición Canaria, el Partido Nacionalista Vasco y los partidos que integran el Grupo Mixto.

16% para Cataluña

Se trata, en su gran mayoría, de inversiones en infraestructuras, capítulo en el que Economía dispone de un margen considerable de maniobra ya que aumentarán más de un 12% con respecto a este año, hasta sumar los 12.833 millones de euros. Las conversaciones con el PSC y ERC reservan a Cataluña más de un 17%, en parte gracias a los recursos comprometidos para la red de alta velocidad.

Representantes del PSOE y de Coalición Canaria mantuvieron ayer una reunión para examinar las inversiones en las islas, dentro del mismo formato que hoy se repetirá con el PNV. La buena marcha de estas conversaciones llevan al Gobierno a pensar que sólo está en el aire el apoyo a los Presupuestos del PP y, tal vez, de CiU.

Sin embargo, hasta el viernes no se despejará si hay o no nuevo Estatuto en Cataluña, aspecto que puede incidir de forma muy directa en la discusión presupuestaria ya que de fracasar la reforma emprendida por el Parlamento catalán, las exigencias de ERC pueden dispararse. En estos momentos, es el principal temor que alberga el PSOE.