TRIBUNA

Reflexionar sobre la industria

Las estrategias de localización de producción pueden ser muy diferentes según cada fabricante de automóviles. Lo que importa son los parámetros que influenciarán a largo plazo en el desarrollo industrial del sector de automoción:

l El mercado global de coches seguirá creciendo en la próxima década, sobretodo en los mercados en desarrollo, como Asia y Sudamérica. A más largo plazo, otras regiones como África y Oriente Medio seguirán contribuyendo con su desarrollo económico, al crecimiento del parque.

l La evolución económica de los mercados y también el equilibrio social dependen de la riqueza generada en esos mercados. Es decir, un mercado no puede crecer si en él no se invierte y se genera riqueza y valor añadido.

l La problemática del medio ambiente asume un papel cada vez más central. Asimismo, los fabricantes de coches tienen no sólo que fabricar más, sino también tienen que fabricar mejor, en el sentido de minimizar el impacto medioambiental de sus productos. Las fases de fabricación y las fases de desguace son tan importantes como la fase de uso del coche en este sentido.

En este contexto, Toyota ha adoptado políticas industriales en el sentido de:

l Fabricar donde vende, buscando en cada región las condiciones más competitivas para hacerlo.

l Invertir en I+D y tecnologías de producción para disminuir impactos ambientales.

l Cuidar de su imagen y asumir los retos de responsabilidad social corporativa, (RSC) en el sentido de contribuir a las sociedades en las cuales desarrolla sus negocios.

l Fabricar con calidad, y seguir el mercado en su tendencia de aceptar coches cada vez mejor terminados y sin fallos de fabricación.

Asimismo, la compañía invierte en Europa, y de hecho se puede ya hoy considerar un fabricante Europeo de coches (aunque sea una marca japonesa), correspondiendo así a las oportunidades de crecimiento en el mercado europeo y respetando los principios arriba enumerados: en 2005, Toyota fabricará en Europa más de 60% de lo que vende con 80% de incorporación de componentes Europeos -con 13 proveedores españoles-.

En el contexto presente y futuro, España se inserta en una Europa que crece hacia el Este pero no a Oeste, y encuentra una competencia por localización de las fabricas con condiciones muy favorables a corto plazo.

A medio-largo plazo las diferencias tenderán a reducirse, y en el periodo de transición la defensa de la industria local deberá basarse en calidad, productividad, I+D y oferta de mano de obra altamente especializada y sobretodo flexible. Es la plusvalía de la industria integrada en mercados maduros y tecnológicamente avanzados.

La industria de componentes española es muy potente, y establecer esa misma base en países no tan desarrollados supone un esfuerzo de inversión importante. En algunos casos, el tiempo de amortización durante el cual las diferencias de costes son muy importantes puede no ser suficiente para justificar la deslocalizacion, sobretodo si las plusvalías de la industria integrada se hacen sentir con claridad.