Previsiones

América Latina crecerá al menos un 4% este año y el próximo

América Latina va por buen camino. Este año la región crecerá un 4,3% y el año próximo volverá a expandirse a una tasa en torno al 4%. Se completarán así cuatro años seguidos de crecimiento, logrando un aumento del PIB del 10% entre 2003 y 2006. Al menos esas son las previsiones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Hay lugar para cierto optimismo' señala el organismo de la ONU, ya que la región 'está mejor preparada que en el pasado para enfrentar los retos', al tiempo que advierte de la necesidad de crecer a una tasa más alta para solucionar los graves problemas en los mercados de trabajo, resultado de más de una década de crisis.

Este año encabezarán el crecimiento Argentina (7,3%), Venezuela (7%), Uruguay (6,2%), Chile (6%), Perú (5,5%) y Panamá (4,5%). Brasil crecerá un 4,9% este año y un 3% en 2005, y México un 4,4% este año y un 3,6% el que viene.

La positiva evolución de las economías latinoamericanas está impulsada por factores externos, como el crecimiento mundial, el comercio internacional, el alza del precio de las materias primas y las bajas tasas de interés en la mayoría de las economías de la zona.

Aunque se espera que los elementos externos, como el comercio, continúen favorables, un posible ajuste traumático en los desequilibrios de la economía internacional es su principal riesgo.

La consecuencia inmediata sería un aumento del proteccionismo, lo que implicaría un duro golpe para el comercio de estos países. La Cepal también señala como otro riesgo a la actual estabilidad los conflictos políticos que hay en el mundo, que podrían perjudicar la marcha económica.

No obstante, y pese a que estos riesgos son latentes, América Latina los afronta de forma diferente a la que lo haría en el pasado, gracias a que ha mejorado sus fundamentos macroeconómicos.

La acumulación de reservas internacionales, la mejora de los indicadores de endeudamiento externo de los países (que ha bajado del 43% al 37,5% del Producto Interior Bruto) y el fortalecimiento de las cuentas fiscales de las grandes economía de la zona (con un superávit del 2,2% del PIB) lo avalan.

Sólido repunte de la inversión extranjera

Las exportaciones tuvieron en 2004 un significativo aumento del 22,8%, frente al 8,8% del año anterior, a la vez que las importaciones crecieron un 21,7%. Gracias a ello y a las remesas de los emigrantes, que subieron un 18,3%, la cuenta corriente de la balanza de pagos regional registró un saldo positivo por segundo año consecutivo, de 17.900 dólares, el 0,9% del PIB. Este año se prevé del 0, 7% del PIB.

La negativa evolución de la inversión extranjera directa (IED) en años anteriores también está revertiéndose y en 2004 aumentó un 38,4%, hasta 44.000 millones de dólares. El aumento de ingresos por IED fue bastante generalizado y se extendió a países que se habían visto afectados por una acentuada retracción de flujos en 2003, entre otros, Argentina y Venezuela. Pero los estímulos en la región no llegan sólo de fuera. Aunque lenta, la masa salarial está creciendo (la tasa de desempleo ha pasado del 10,7% al 10%), lo que se ha traducido en un aumento del consumo de las familias.

La demanda interna también ha estado favorecida por las apreciaciones cambiarias en muchos de estos países en los primeros meses del año, lo que ha abaratado las importaciones. Un buen ejemplo de ello es el real, que es la moneda que más se ha revalorizado en todo el mundo frente al dólar, un 19%.