EDITORIAL

El gigante GM adelgaza

General Motors (GM) anunció ayer que recortará 25.000 empleos en Estados Unidos, el 16% de su plantilla. El gigante de la automoción controlaba hace años más de la mitad del mercado estadounidense. Ahora su cuota es sólo del 27% y no para de bajar, pero su estructura de costes es muy similar. La ecuación se agrava por la poca capacidad de adaptación y flexibilidad exhibida por la compañía en los últimos tiempos. Sólo en Estados Unidos, General Motors tiene ocho marcas -de Cadillac a Chevrolet, pasando por Pontiac- y 89 modelos. Esta diversidad incrementa la necesidad de recursos, que se diluyen en una oferta que a veces se solapa. Su capacidad para financiarse también ha mermado desde que la calificación de su deuda, como la de Ford, cayó a bono basura. Por si no bastara la caída de ventas, la compañía se ve forzada a atender los gastos médicos de 1,1 millones de personas entre empleados, ex empleados y familiares de los mismos (un 0,4% de la factura sanitaria de EE UU). Sin una salida a estos costes y una nueva estrategia industrial, GM seguirá cediendo terreno ante competidores como Toyota y tendrá un futuro muy incierto.