Energía

Repsol se alía con la tejana Hunt Oil para vender gas en EE UU

Tras los intentos frustrados para exportar el gas boliviano a México y EE UU a través del Pacífico, Repsol YPF ha encontrado otra salida al océano. La compañía española ultima un gran acuerdo con la tejana Hunt Oil para compartir, entre otros negocios, los campos de gas que esta petrolera explota en Camisea, en Perú.

El Pacific LNG ya no existe'. Con esta sentencia, el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, comunicaba el martes el fin de un proyecto con el que varias multinacionales petroleras aspiraban a exportar el gas de Bolivia hasta la costa Oeste de México y Estados Unidos, a través del Océano Pacífico, buscando una salida a través de Chile o Perú.

La situación política boliviana, con una ley de hidrocarburos bloqueada, y la imposible salida por Chile (que fue motivo de referéndum en julio de 2004), ha llevado a Repsol a buscar una alternativa. Y la ha encontrado. La petrolera española está ultimando la firma de un gran acuerdo con la petrolera tejana Hunt Oil Company, cuya finalidad es el suministro de gas natural a los mercados de México y Estados Unidos, que viene a sustituir (e, incluso, a ampliar) los objetivos de Pacif LNG, según fuentes conocedoras de la operación.

El proyecto incluye la explotación conjunta de los campos de producción de gas natural que Hunto Oil tiene en la región peruana de Camisea, a unos 400 kilómetros de Lima. La compañía, que tiene en su haber el descubrimiento de importantes yacimientos en el oeste de Tejas, tiene una presencia relevante en Perú.

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De hecho, además de los citados campos de producción, la petrolera estadounidense es propietaria de una compañía de transporte de gas y de un gasoducto que enlaza Camisea con el gasoducto Central Andino. El acuerdo entre Repsol y Hunt Oil supone compartir un proyecto integrado de gas (especialmente en la actividad de usptream), que, en unos casos, implicará la compra de activos y, en otros, la participación conjunta en algunas sociedades.

Así, en el proyecto figura la construcción de una planta de licuefacción, que explotarán conjuntamente. Fuentes de la operación aseguran que el proyecto podría estar valorado en más de 2.000 millones de dólares.

En la puja por esta importante iniciativa, la compañía española se ha encontrado con varios competidores. Entre otros, Total, Shel y Sempra (estas dos comparten habitualmente inversiones en esta área), que han quedado fuera de juego.

Salida a México

Fuentes cercanas a la compañía aseguran que se trata de un proyecto 'muy importante estratégicamente'. El frustrado proyecto boliviano dificultaba la inversión de Repsol en Puerto Lázaro Cárdenas, en la costa oeste de México, donde tiene prevista la construcción de una terminal y una regasificadora, un proyecto que le fue adjudicado el año pasado.

La alianza con Hunt Oil despeja la situación, ya que este complejo podrá recibir el gas desde Perú. El acuerdo queda abierto a nuevas iniciativas tierra adentro, en el ámbito de la comercialización en los mercado de México y Estados Unidos.

La opción peruana: Una alianza para compensar la crisis boliviana

¦bull;La alianza que Repsol está a punto de sellar con la tejana Hunt Oil, una petrolera con importantes intereses en Perú, Yemen, Togo y Sudán, es la salida al Pacífico que la compañía española buscaba desde Bolivia para exportar el gas desde el Sur al Norte de América.

¦bull;En Bolivia, Repsol formaba parte del consorcio Pacific LNG que compartía con British Gas (con un 37,5%, respectivamente) y Pan America Energy (con el 25% restante). Este consorcio había recibido autorización para explotar uno de los mayores campos de gas de Latinoamérica, el de Margarita (cuyas reservas probadas, las compañías no han podido anotarse en libros), desde el que aspiraban a exportar este combustible.

¦bull;La situación política del país, que celebró en 2004 un referéndum sobre la fiscalidad y el destino del gas nacional, y con una ley de hidrocarburos que no arranca, ha llevado a las petroleras a buscar otras vías.