El final de un papado

Alta tecnología protege el antiguo ritual del cónclave en el Vaticano

Los medios de seguridad del Vaticano se extreman estos días para evitar cualquier tipo de infiltración en las deliberaciones sobre la elección del nuevo Papa. Según expertos italianos en espionaje, el Vaticano necesitará tomar todas las medidas necesarias para evitar que mecanismos de alta tecnología puedan escuchar lo que ocurre en la Capilla Sixtina, donde se llevará a cabo el primer cónclave del siglo XXI que elegirá al nuevo Papa.

Durante años el secreto se custodiaba gracias a los Guardias Suizos que guardaban la entrada de la capilla del siglo XVI. Pero el Vaticano ha visto actualmente la necesidad de desplegar su sistema tecnológico más sofisticado.

Según la detective italiana Miriam Ponzi, los responsables vaticanos habrán iniciado están llevado a cabo una operación dirigida por los mejores ingenieros de microtecnología, que rastrearán todos los confines de la capilla en busca de cualquier tipo de aparatos que emiten frecuencias energéticas.

Micrófonos dotados con emisores, GPS, antenas ultra sensibles con capacidad de escucha a 10 kilómetros... "Habrán buscado en todas partes donde haya energía", aseguró Ponzi, "Los dispositivos necesitan energía". Algunos de los aparatos más complejos utilizan un rayo láser dirigido a una habitación que son casi imposibles de detectar.

Como los micrófonos láser de tecnología militar que puedan demodular la señal de audio dentro de un ambiente cerrado Algunos de ellos pueden comprarse en Internet por incluso sólo 200 dólares.

Un amplio grupo de ingenieros recorrerán los rincones de todas las zonas que utilicen los cardenales, incluyendo la capilla, el hotel donde dormirán y comerán y los pasillos.

Los expertos habrán comprobado las puertas, ventanas, cuadros y sobre todo fuentes energéticas como lámparas, enchufes, teléfonos, máquinas de fax y fotocopiadoras. Los teléfonos y ordenadores se quitarán de las zonas más utilizadas.