Infraestructuras

Los municipios andaluces de la A-92 piden ayudas especiales

Los más de 50 municipios que rodean la Autovía del 92 (A-92), la carretera que vertebra Andalucía de Sevilla hasta Almería, reclamaron ayer a la Junta un plan específico de desarrollo que incentive la actividad empresarial. La Administración, por su parte, ultima nuevas infraestructuras.

La petición de un plan especial que fomente el desarrollo y la cooperación de los municipios de la principal autovía de Andalucía fue una de las conclusiones fundamentales de la jornada que Caja San Fernando y Cinco Días celebraron ayer en Sevilla bajo el título de Inversiones e Infraestructuras en el eje de la A-92. El encuentro, presentado por el presidente de la entidad financiera sevillana, Luis Navarrete, y el alcalde de Arahal y director técnico de las jornadas, Miguel Manaute, fue inaugurado por el consejero andaluz de Presidencia, Gaspar Zarrías, quien detalló los principales proyectos del proceso de Segunda Modernización que ha puesto en marcha la Junta de Andalucía.

Tras destacar la transformación inducida por la A-92, el consejero apostó por el futuro Servicio Regional de Altas Prestaciones, que unirá por ferrocarril todas las capitales y ciudades de más de 100.000 habitantes de la comunidad, como complemento a la autovía A-92 y su papel 'vertebrador'. En este sentido, Zarrías defendió que las infraestructuras deben seguir jugando un 'papel determinante' en el futuro de Andalucía.

Manaute, por su parte, señaló en nombre de los más de 50 municipios de la A-92 que estas comarcas de las provincias de Sevilla, Córdoba, Málaga, Granada y Almería deben abordar proyectos de cooperación y planes especiales de desarrollo que les permitan diferenciarse y acortar distancias con las localidades del litoral, donde se registra un mayor crecimiento. Se trata de una franja de territorio andaluz de 'transición' entre la costa y el interior de la región que ha vivido en la última década un importante despegue económico gracias a la A-92, que ha permitido el florecimiento de parques y sectores empresariales en cada uno de estos pueblos.

Córdoba-Antequera

Así lo destacaron los alcaldes presentes en la jornada de ayer, que exigieron nuevas infraestructuras complementarias como la carretera Córdoba Antequera, prevista para 2007, y celebraron las futuras conexiones del AVE a Málaga y Granada. Tanto el alcalde de Puente Genil, Manuel Baena, como los de Guadix y Antequera, Antonio Avilés y Ricardo Millán, abogaron por la creación de consorcios económicos.

Antequera, corazón de la A-92, es el más claro ejemplo de la aportación económica de esta vía. Este municipio malagueño, según destacó su alcalde, se ha convertido en uno de los principales centros logísticos de Andalucía con un parque empresarial de 1,2 millones de metros cuadrados, una gigantesca plataforma de Mercadona y un complejo logístico ocupado ya en un 70%. Antequera verá redoblado este potencial con las nuevas infraestructuras previstas, incluida la construcción de un aeropuerto privado.

También los empresarios presentes ayer en las jornadas de Caja San Fernando se sumaron a las reivindicaciones de los alcaldes. El más crítico con la falta de infraestructuras de su provincia fue el presidente de la patronal de Almería, Miguel Uribe.

El 40% de las empresas, beneficiadas por la autovía

La A-92 supuso una inversión para la Junta de Andalucía de 1.162 millones de euros, según recordó ayer en la clausura de las jornadas el director general de Carreteras de la Consejería de Obras Públicas, Jesús Merino. Los estudios de la Junta estiman que la rentabilidad social de esta carretera asciende a 2.600 millones en 30 años. Más del 40% de las empresas andaluzas admiten ahorro de costes gracias a esta vía.

Esquivar la periferia con más comunicaciones

Fernando Esteban, director general adjunto de la Dirección General de Energías y Transportes de la UE, detalló algunos de los principales proyectos de infraestructuras que se están impulsando desde la comunidad, y señaló que con la reciente ampliación europea España ha quedado todavía más en la periferia de la Unión. Por ello, defendió la necesidad de reforzar las inversiones en comunicaciones.