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Más eficaz, menos implicado

La inserción de los jóvenes en el mercado laboral ha experimentado en los últimos años un cambio notable, empujado fundamentalmente por la mejora del empleo, que ha permitido un acercamiento entre los objetivos que se marcan los aspirantes a un primer puesto de trabajo y lo se ofrece por parte de las empresas. Sin embargo, en pocas ocasiones se ha analizado la satisfacción de los jóvenes respecto a su empleo. Conocer sus impresiones y experiencias es el objetivo del Observatorio de la inserción laboral de los jóvenes que impulsa la Fundación Bancaja en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y que dirige el catedrático de psicología de las organizaciones de la Universidad de Valencia José María Peiró.

Del estudio se desprende una juventud cada vez más preparada para el mundo laboral, y por lo tanto más confiada en sus capacidades, aunque a la vez se observa una tendencia a la baja de su implicación con la empresa, en comparación con la importancia que dan a la familia o el ocio.

El trabajo del observatorio se basa en una serie de encuestas a un número significativo de jóvenes (en una extensa horquilla entre los 18 y los 39 años) de Madrid, Barcelona y la Comunidad Valenciana para conocer sus impresiones tras su entrada en el mundo laboral.

Los que tienen empleo fijo confían más en sus capacidades

Uno de los puntos que maneja el estudio es la sensación de autoeficacia, es decir, la creencia en las propias capacidades para superar los problemas que supone el trabajo. Según la encuesta, los jóvenes encestados manifiestan un alto grado de conciencia de su eficacia, que supera ligeramente los cuatro puntos sobre cinco posibles. 'Teniendo en cuenta la deseabilidad social que encierra la respuesta a estas preguntas nadie se echa piedras a su tejado, el resultado sí que muestra un dato importante y es que los jóvenes tienen confianza en sus capacidad, algo fundamental ya que hay una relación directa entre aquellos que se creen eficaces y los que hacen mejor su trabajo. Aquellos que no se creen eficaces no llegan ni a intentar sacar adelante los trabajos que se les plantean', explica Peiró.

La sensación de eficacia aumenta entre los jóvenes a medida que acumulan experiencia laboral y es superior entre quienes han finalizado estudios superiores. También resulta representativo el hecho de que los empleados con contratos indefinidos también tienen más confianza en su capacidad.

De igual modo, se obtienen mayores niveles de autoconfianza en el sector público que en el privado. Y es que no se trata de la impresión que pueda tener el usuario de esos servicios, sino de cómo ven su trabajo los jóvenes. 'La explicación de por qué es más alto el nivel de autoeficacia en la administración obedece a que en el sector público el trabajo está mucho más estandarizado: cada funcionario sabe cuál es su trabajo concreto, algo que es más difuso en la empresa privada', señala el catedrático.

También hay más sensación de capacidad para desarrollar el trabajo en el sector servicios que en la industria, 'algo lógico, ya que los trabajos del sector servicios a los que accede el joven (por ejemplo, hostelería) requieren menos habilidades', explica Peiró.

La implicación en el trabajo es una variable que ha registrado un descenso en los últimos años y que se viene apuntando ya en los datos que se obtienen en Madrid y Barcelona. 'Normalmente los cambios en las actitudes se registran primero en los grandes núcleos urbanos', explica el catedrático de la Universidad de Valencia. ¿Cuál es el cambio? Los jóvenes dan menos importancia al trabajo frente a la familia y el ocio. Con todo, los jóvenes españoles presentan un nivel moderadamente alto de implicación en el trabajo, algo que varía dependiendo de la situación laboral.

'Hay mayor interés cuando hay un proyecto en la empresa, algo que se traduce en un contrato indefinido, por ejemplo', señala Peiró.

El estrés del principiante: Tres causas de tensión

POR SOBRECARGA

ESTE TIPO DE ESTRæpermil;S corresponde a la imposibilidad de hacer todo el trabajo encomendado en el tiempo disponible o con las herramientas que pone la empresa a disposición de los empleados.

SEGæscaron;N EL ESTUDIO, los jóvenes de más edad son los que experimentan mayores valores de estrés por sobrecarga de trabajo, así como los que sólo tienen los estudios obligatorios. En la empresa privada es mayor que en el sector público, posiblemente por disponer de menos herramientas y por tener más repercusiones negativas incumplir el trabajo encomendado.

POR CONFLICTO

EL CONFLICTO DE ROL corresponde al hecho de recibir demandas contradictorias de parte de supervisores, compañeros o clientes y es otra de las causas de estrés.

DE LAS TRES CAUSAS, es la que más problemas provoca y según el histórico del Observatorio va creciendo en los últimos años, aunque aún se mantiene en niveles moderados. Tienen más conflictos de rol quienes trabajan con un contrato indefinido. También quienes trabajan para la administración experimentan mayores niveles de conflicto que en la empresa privada. El riesgo aumenta con el tamaño de la compañía.

POR AMBIGæoelig;EDAD

LA AMBIGæoelig;EDAD DE ROL corresponde a la dificultad que tiene el empleado para saber qué se espera de él en el trabajo, es decir, si sabe con claridad o no cuáles son las metas de su labor y sus responsabilidades.

EL NIVEL DE ESTRæpermil;S por este motivo no es elevado en la actualidad, aunque se está apreciando un incremento en los últimos años. Las mujeres sufren mayores niveles de ambigüedad de rol, así como los jóvenes con mayor edad. En la industria y en las empresas con más empleados, este nivel también es mayor que en servicios o en pymes.