Crónica de Manhattan

Sustituir a Greenspan

Es una de las decisiones de mayor calado económico que el próximo presidente de los EE UU tenga que tomar poco después de jurar su cargo. Sin embargo, por supuesto, no se ha hablado de ello en esta campaña. Hay que nombrar a un nuevo presidente en la Reserva Federal. O lo que para muchos puede sonar todavía más duro: hay que sustituir a Alan Greenspan. Al mantenerse en el limbo de la campaña, los rumores no cesan.

Greenspan, de 78 años, ha presidido la más importante autoridad monetaria del mundo los últimos 18 y ni George H. W. Bush ni Bill Clinton le movieron de la silla. George W. Bush empezó a hacer una lista de nombres después de un rifirrafe con él aunque terminó confirmándole.

Pero ya no hay más prórrogas. Su mandato al frente de la Fed finaliza de iure en enero de 2006 y aunque de facto puede extenderse, Greenspan confirmó hace unas semanas en el Congreso que se irá en la fecha legalmente establecida.

Sustituirle no será fácil por su actual estatura en el puesto. Pero tradicionalmente ha sido un dilema histórico. Cuando Ronald Reagan le nombró nadie pensó que estaría a la altura de su predecesor, Paul Volcker; sin embargo, Greenspan se ha hecho con el título de Maestro, aunque el círculo de críticos se amplía rápidamente.

Pese a su dificultad y a que no es algo de lo que se hable en esta campaña dominada por Irak, el endeble sistema de salud, el mercado laboral o debates menos constructivos sobre la presunta valentía guerrera de los candidatos, los dos partidos han hecho un borrador de lista de sustitutos que se va filtrando a la prensa y alimenta rumores.

En la lista de Bush se oyen con fuerza dos nombres. El primero es el gran teórico actual de la doctrina del supply side con la que se identifica la actual Administración. Se trata de Martin S. Feldstein, de 64 años, economista de la Universidad de Harvard.

Feldstein es un hombres de Reagan. Fue presidente del Consejo de Consultores Económicos (CEA) de la Casa Blanca y, para resquemor de sus seguidores, quien sugirió a Reagan subir impuestos para evitar la ampliación del déficit. Pese a aquella fuga en sus teorías, Feldstein es un entusiasta de los recortes fiscales y no se muestra muy preocupado por el actual agujero.

Feldstein tiene competencia en otro ex presidente de la CEA, el decano de la escuela de negocios de Columbia, Glenn Hubbard. A sus 46 años ha sido uno de los arquitectos de las rebajas fiscales de Bush. La lista se completa con John Taylor, subsecretario del Tesoro y el miembro de la Fed, Ben Bernanke.

Recurriendo al legado de Bill Clinton, uno de los candidatos del partido de John Kerry es Larry Summers, presidente de Harvard y ex secretario del Tesoro. El otro, es Robert Rubin, actual alto cargo de Citigroup y predecesor de Summers en el Tesoro. Ambos muy preocupados por el déficit y la política fiscal de Bush.

Rubin puede ser el favorito ya que su influencia sobre Kerry es fuerte como demostró el hecho de que se sentara entre los elegidos en la Convención Demócrata. La lista de este partido se completa con nombres como el de Stanley Fisher, quien fue segundo en el FMI y ahora uno de los primeros de Citigroup, y el eterno candidato Roger Ferguson, miembro de Fed.

Las listas están abiertas aún pero esta vez hay que hacerlas con cuidado, porque va en serio.