Ahorro

El 76% del dinero en fondos renta menos que el IPC

El patrimonio de los fondos de inversión crece con cierta generosidad y holgura este año. En el primer semestre han entrado en términos netos, descontadas revalorizaciones de cartera, unos 11.400 millones de euros, cifra respetable y que refleja la confianza que siguen teniendo los inversores en este vehículo de ahorro.

El patrimonio de los fondos de inversión crece con cierta generosidad y holgura este año. En el primer semestre han entrado en términos netos, descontadas revalorizaciones de cartera, unos 11.400 millones de euros, cifra respetable y que refleja la confianza que siguen teniendo los inversores en este vehículo de ahorro.

Una confianza que, sin embargo, no está teniendo el suficiente apoyo en cuanto a resultados. No todos los gestores se han ganado el derecho al agradecimiento y a la felicitación de los partícipes que les han confiado su dinero.

A cierre del mes de junio, sólo el 23,5% del patrimonio gestionado por los fondos de inversión españoles se encontraba en una situación de cierta holgura en términos de rentabilidad. Al tomar como referencia el rendimiento interanual, el número de fondos de inversión cuya rentabilidad superaba el 3,4% al que se situó la inflación de mayo, la última publicada, era claramente minoritario, ya que reunía el 23,5% del patrimonio total de los fondos, unos 53.500 millones. Un 76,5% no alcanza el IPC.

Sólo una décima parte de la inversión logra ganancias del 10% o superiores

Este 23,5% de ahorro depositado en fondos ha logrado en los últimos doce meses rendimientos bastante desiguales, aunque siempre positivos en términos reales.

Un 10,5% del patrimonio total de los fondos de inversión ha logrado rendimientos anuales superiores al 10% en estos últimos doce meses y adicionalmente otro minoritario 0,54% del patrimonio ha logrado superar la barrera del 30% de rentabilidad en dicho periodo, es decir, un 11% del patrimonio total de los fondos es el que está logrando en los últimos doce meses ganancias superiores a los dos dígitos mientras otro 12,5% del patrimonio se conforma con rendimientos superiores al 3,4%, pero que no llegan al 10%.

El drama se les presenta a los partícipes que tienen su dinero en los restantes fondos de inversión, cuyas ganancias no llegan siquiera al 3,4% exigible para darle con éxito la batalla a la inflación.

Nada menos que un 73,7% del patrimonio invertido en los fondos de inversión tiene rentabilidades anuales positivas pero inferiores al 3,4% en el último año. Peor aún se encuentran los fondos de inversión que registran pérdidas, con un patrimonio global de algo más de 6.000 millones de euros, lo que representa el 2,7% del total.

Con estas cifras en la mano se puede decir que 2004, y lo que le toca de su parte también al año 2003, está siendo uno de los periodos menos brillantes para los inversores que tienen su dinero en estos instrumentos de ahorro. Las Bolsas están en positivo este año, pero, a diferencia de lo sucedido en el conjunto del año 2003, sus ganancias resultan muy modestas y, sobre todo, las más satisfactorias están concentradas en fondos de inversión de alto riesgo que, por sus características, tienen un escaso número de partícipes ya que se trata de productos claramente minoritarios.

Por si fuera poco, los mercados de renta fija tampoco han logrado aportar ganancias interesantes a los inversores, ya que el largo periodo de preparación al que el presidente de la Reserva Federal de EE UU, Alan Greenspan ha sometido a los mercados con vistas a la subida de tipos de interés, se ha traducido en rentabilidades en alza a largo plazo, lo que significa pérdidas para los fondos de renta fija que operan en los plazos más largos de la curva de duración.

Ha tenido también una gran influencia en el pobre resultado global de los fondos el hecho de que en los últimos meses se haya agudizado el sesgo claramente defensivo de los inversores, en busca de fondos con menor exposición al riesgo (fondos FIAMM o de renta fija a corto plazo e incluso fondos garantizados), cuyas rentabilidades en términos anuales difícilmente alcanzan el 2%.

Las rentabilidades más interesantes las están logrando este año algunos segmentos muy selectivos de los mercados de renta variable, ya que los avances de las Bolsas no son tan generalizados ni tan intensos como en el curso del año pasado.

Estos segmentos tan selectivos (renta variable japonesa, por ejemplo, o algunas áreas de los mercados emergentes) son muy minoritarios y sus altas ganancias están beneficiando a un grupo muy reducido de inversores, los más sensibles y predispuestos al riesgo. La labor de promoción comercial de las grandes gestoras de fondos de inversión también ha tenido su influencia a la hora de orientar a los ahorradores hacia los fondos menos rentables.