Jornadas

Caruana reclama mayor inversión para estimular la competitividad

La débil inversión en bienes de equipo y la floja productividad son un riesgo para la competitividad de la economía española. En su intervención en unas jornadas organizadas por la revista The Economist, el Gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, insiste en que un modelo de crecimiento que no apuesta por inversión y productividad necesita reformas "y el mejor momento es ahora, ya".

Caruana hizo un repaso por la situación de la economía europea y española y alertó de la necesidad de mejorar productividad y exportaciones, de las que confirmó que se encuentran en un periodo de "agotamiento" desde 1998. Otro elemento que, a su juicio, afecta negativamente a la competitividad de la economía doméstica es la persistencia de diferenciales de inflación y de costes laborales entre España y los países de la zona del euro desde e inicio de la UEM.

Reseñó, además, la presión competitiva procedente de China, pero también de los países del centro y este de Europa, algunos de los cuales no sólo ofrecen costes más baratos, sino también una elevada cualificación de la mano de obra y una creciente modernización del aparato productivo. "Las empresas españolas deberán mostrar una elevada capacidad de reacción ante los cambios ocurridos en el entorno competitivo internacional", dijo, para añadir que "la economía española necesita aprovechar condiciones favorables que proporcionan los reducidos constes financieros y el crecimiento económico para reforzar el esfuerzo innovador".

Añadió que, aunque las perspectivas para la economía española son más favorables que las del conjunto de la UEM requiere "un aumento de la productividad que exigen cambios en su patrón de especialización". En particular apuntó la necesidad de incrementar la utilización del factor trabajo que, a pesar de haber crecido en los últimos años por encima de la media de Europa, mantiene tasas inferiores a la media de la UE.

La más débil, la eurozona

Jaime Caruana comentó además la situación de la zona euro, que este año podría ser el bloque económico con el menor crecimiento del mundo por segundo año consecutivo. Según el máximo responsable del Banco de España, la comparativa de las cifras de 2003 y los pronósticos disponibles para 2004 indican que la eurozona podría permanecer entre las áreas menos dinámicas de los principales países industrializados.