Acuerdo

Brasil impulsa la alianza con China frente a EE UU

El presidente brasileño ha impulsado 15 acuerdos comerciales por 5.000 millones de dólares en la visita oficial que está realizando a China, acompañado de más de 400 empresarios suramericanos. El objetivo es ampliar las alianzas económicas fuera de la tradicional relación con EE UU.

En su discurso de posesión, en enero de 2003, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, puso China en su punto de mira. El objetivo: crear una alianza entre los países emergentes para hacer frente a los ricos y poderosos del Norte, en especial, a EE UU. Rusia, India y Suráfrica también se incluirían. Un año y cuatro meses después la iniciativa no se ha perdido y Lula está en China para recordarlo. 'Ha llegado la hora de que consolidemos una alianza estratégica entre nuestros países. Queremos dar un salto cualitativo en esa relación, con una alianza que integre nuestras economías y sirva de paradigma de cooperación Sur-Sur', dijo en Pekín.

Más de 200 empresas

La magnitud de la comitiva ha sido la mayor producida hasta ahora: siete ministros y cuatro gobernadores, además de un ejército de más de 400 empresarios de 256 compañías brasileñas en busca de negocios y de inversión. En tres días (desde el lunes) se han cerrado 15 acuerdos comerciales por un valor de 5.000 millones de dólares, a desarrollar durante el mandato de Lula.

Entre otros, se incluye la colaboración para la exploración de petróleo entre Petrobrás y la estatal china Sinopec; la alianza entre Telemar y China Telecom y China Mobile para servicios de telefonía; el acuerdo entre Varig y Air China para realizar vuelos regulares entre ambos países, y la construcción de una central termoeléctrica en Rio Grande do Sul (Brasil). También se han firmado acuerdos para la exportación de minerales brasileños a China y la fabricación de motocicletas en Brasil para vender en Mercosur y Asia. Y es que Brasil está siendo uno de los países más beneficiados por el crecimiento de cerca del 9% anual de China. El comercio bilateral ha pasado de 1.500 millones de dólares en 2000 a los 7.000 millones del año pasado, lo que ha situado al país asiático como el tercer mayor destino de las exportaciones brasileñas. Sólo en 2003 crecieron un 80%, hasta 4.532 millones de dólares.

La posibilidad de aumentar el comercio con China reduce la dependencia de EE UU. 'Brasil quiere presentarse como un país fuera de la esfera de EE UU; las relaciones con China son importantes por eso', afirma Luciano Dias, analista de Góes, en Brasilia.

'No se trata de tomar medidas contra nadie, sino de que se permita a los emergentes tener un papel más apropiado', dice Oswaldo Biato, jefe de la División de Asia-Oceanía del Ministerio brasileño de Exteriores.

Hoy, miércoles, Lula participará en el Foro contra la Pobreza, organizado por el Banco Mundial, en Shanghai.

Reconocimiento de la economía de mercado

La cooperación entre China y Brasil comprende el mutuo apoyo en los foros internacionales. Pekín apoya la inclusión de Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. El objetivo es ampliar la representación de los países emergentes en el organismo multilateral.

A cambio, Brasilia ha reconocido en un documento firmado por los dos presidentes que Taiwán y Tíbet son parte inseparable del territorio de China. El presidente chino, Hu Jintao, ha conseguido, además, que Brasil se comprometa a estudiar el reconocimiento de China como economía de mercado, lo que fortalece la posición del país asiático en las negociaciones comerciales en la OMC.

El hecho de que China no esté reconocida como tal la hace más susceptible de sufrir salvaguardas por parte de otros países contra sus exportaciones.