EDITORIAL

El FMI huye de la complacencia

El Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura en su último Informe sobre Estabilidad Financiera Global que los mercados viven 'un momento dulce' tras la sacudida sufrida a finales de los años noventa y principios de 2000. Además, considera que las perspectivas para futuro son buenas, en un escenario marcado por la reactivación económica -sobre todo en Estados Unidos-, la mejora de los mercados emergentes, el saneamiento de los balances de las empresas y los bajos tipos de interés. Sin embargo, el organismo alerta sobre el peligro de caer en la autocomplacencia y enumera una larga lista de riesgos latentes que pueden minar la confianza de los inversores, desestabilizar los mercados financieros y dar al traste con la recuperación económica global.

La lista de amenazas que cita el Fondo Monetario incluye elementos ya tradicionales, como el abultado déficit por cuenta corriente de EE UU y sus posibles efectos debilitadores sobre el dólar. Además incorpora otros factores, como la amenaza de que el mantenimiento durante tanto tiempo de unos tipos de interés históricamente bajos terminen provocando la sobrevaloración artificial de algunos activos (lo que tradicionalmente conocemos como burbujas). El director del departamento de Mercados de Capitales Internacionales del Fondo aludió también al creciente peligro que supone el terrorismo y citó explícitamente los ataques del 14-M. El elemento clave parece ser si los atentados de Madrid son o no un hecho aislado. Según Gerd Haeusler, 'si se producen más incidentes como el de Madrid está claro que tendrían un impacto en la economía real y la confianza del consumidor se vería dañada'. Y, lamentablemente, todo parece indicar que la ofensiva del 14-M no es un hecho aislado, sino un escalón de la dolorosa cadena de atentados terroristas internacionales en la que ya figuran ofensivas como la del 11 de septiembre de 2001 en EE UU, el ataque a una discoteca de Bali en octubre de 2002 o el atentado de Casablanca en mayo de 2003.